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'Tiririca', el diputado más votado en 2010, miembro de la Comisión de Educación y Cultura del Congreso

Para poder ser diputado, el conocido payaso brasileño tuvo que pasar por un test de alfabetización

A Francisco Oliveira Silva, que con 1,3 millones de votos fue en las pasadas elecciones de 2010, el diputado más votado de Brasil y el segundo con mayor número de votos de toda la historia del Parlamento, todo el mundo lo conoce como el payaso Tiririca. En la campaña electoral se preguntaba: "¿Ustedes saben lo que hace un diputado en el Congreso? Yo tampoco. Pero ya se lo contaré". El Partido Republicano (PR) lo convenció a que se presentara a las elecciones seguro de que el payaso arrastraría cientos de miles de votos de sus seguidores. Así fue.

Después de ser elegido, Oliveira fue acusado de ser analfabeto total, es decir, que no sabia leer ni escribir, lo que, de ser cierto, le impediría ejercer como diputado. Para cerciorarse, los jueces lo sometieron a una prueba de varias horas en las que tuvo que leer en voz alta un texto de la Constitución y escribir unas lineas sobre el mismo. La prueba fue a puerta cerrada y Tiririca fue aprobado.

Hoy, su partido lo ha nombrado miembro de la importante Comisión de Educación y Cultura de la Cámara. "Si hubiese sido sólo la comisión de educación, bueno, pero como es también de cultura, en ella puedo hacer mucho en este campo", afirmó Oliveira y puntualizó que "defenderá la cultura gitana".

Tiririca, apodo que le dio de niño su madre cuando estaba de malhumor, comenzó a trabajar en un minúsculo circo de su ciudad natal de Itapipoca, en el sureste pobre del pais. Fue creciendo como payaso y humorista hasta llegar a cantar y a actuar en la televisión. Su primer CD con actuaciones suyas de payaso superó enseguida el millón de ejemplares vendidos. Una de sus canciones famosas Mire su pelo, fue tachada de racista y prohibida, y él juzgado y posteriormente absuelto.

El diputado payaso fue el más aplaudido y fotografiado cuando llegó, vestido de traje y corbata al Parlamento, donde aún no ha conseguido pronunciar el tradicional discurso de diputado novato, quizás, dicen algunos, por miedo a hacer reir demasiado a sus "señorías". Su primera actuación como diputado oficial días atrás tuvo ya algo de cómico. Fue durante la importante votación sobre el salario base en la que la presidenta Dilma Rousseff se jugaba su futuro político. Tiririca anunció que votaría a favor de la propuesta del gobierno. Despues resultó que su voto fue negativo. Advertido, comentó angélicamente: "Vaya, voté sí y salió un no". Genio y figura.