EE UU toma el pulso a los musulmanes españoles

Los fieles del Islam discrepan en la Embajada norteamericana sobre sí su religión debe "españolizarse" o estar vinculada a Marruecos

Farah Pandith, la representante especial del Departamento de Estado norteamericano para las comunidades musulmanes, y el embajador de Estados Unidos en España, Alan Solomont, tomaron hoy lunes el pulso al Islam español en una reunión sin precedentes en la embajada de su país.

Pandith, una mujer de 42 años de origen indio, invitó a la reunión a una veintena de responsables de comunidades religiosas y culturales musulmanas "considerados representativos de las principales sensibilidades que existen en España", según indicó uno de los asistentes. La Embajada estadounidense confirmó la celebración del encuentro, pero rehusó dar detalles alegando que tenía carácter privado.

Entre los participantes figuraba Mounir Benjelloun, vicepresidente y "eminencia" gris de la Federación Islámica de Murcia al que le fue denegada la nacionalidad española hace un año "por sus actividades irregulares o radicalizados" (sic) y sus vínculos con el movimiento marroquí Justicia y Caridad "cuyo objetivo es la instauración en Marruecos de un régimen islámico", según los argumentos empleados por el Ministerio de Justicia español .

Entre los invitados figuraba Mounir Benjelloun al que le fue denegada la nacionalidad española por ser un radical

[Benjelloun asegura que, pese a los argumentos empleados por el registro del Ministerio de Justicia, su solicitud de nacionalidad española sigue tramitándose y afirma que él no pertenece a dicho movimiento. Además, desmiente ser un "radical" o haber tenido actividades "irregulares" como se indica en la nota de Justicia.]

Prohibida aunque, a veces, tolerada por las autoridades marroquíes, Justicia y Caridad es una organización religiosa no violenta con una gran capacidad de movilización. De inspiración sufí se niega a reconocer al rey de Marruecos como Comendador de los Creyentes, es decir jefe espiritual de los musulmanes marroquíes, y por eso no ha sido legalizada.

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En su intervención en la Embajada, Benjelloun sostuvo que sería un "error importar en España el modelo de Islam de un país determinado" y abogó por "tratar de instaurar un Islam español en el que se sientan representados todos los musulmanes que viven aquí cualquiera que sea su origen".

Le dio la réplica Mohamed Ahmed Alí, presidente de la Federación Española de Entidades Religiosas Islámicas. Recalcó que el rito malekita, que se practica en Marruecos, "es el más tolerante y respetuoso y, por tanto, el que mejor se compagina con los mejores valores occidentales". De ahí que sería bueno que se propague en España.

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