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La ONU eleva a 240 las violaciones cometidas por rebeldes en el Congo

La delegación enviada por el organismo para investigar los incidentes ha llegado hoy a la zona

Entre el 30 de julio y el 2 de agosto de este año 240 mujeres fueron violadas por dos grupos de rebeldes armados en una zona remota de la República Democrática del Congo (RDC). Hace una semana la ONU dio una primera cifra de mujeres violadas durante esos ataques contra varias poblaciones: 179 mujeres. Hoy ha elevado ese número a 240.

La nueva cifra representa casi 100 nuevos casos respecto a la información proporcionada por el organismo internacional la semana pasada, lo que aumentará la presión para averiguar qué sucedió en esa zona apartada de la RDC y porqué los "cascos azules" no pudieron impedirlo pese a tener una base a 30 kilómetros del lugar del ataque.

El portavoz del organismo, Farhan Haq, ha dicho que la misión de estabilización de la ONU en la RDC (MONUC) ha recibido más información sobre la magnitud de la agresión perpetrada entre el 30 de julio y el 2 de agosto en la provincia de Kivu Norte. "Les ha llegado información sobre más de 240 víctimas de violaciones en el este del Congo", ha indicado Haq, quien ha dicho que una delegación enviada por el organismo al país africano para investigar el incidente ha llegado hoy a la zona donde se cometieron los crímenes.

El Consejo de Seguridad de la ONU ya pidió el jueves pasado en una declaración que se esclarezcan las circunstancias que rodearon el ataque perpetrado por guerrilleros congoleños mai-mai y de las Fuerzas Democráticas para la Liberación de Ruanda (un grupo de guerrilleros de etnia hutu vinculados al genocidio ruandés de 1994), así como la conducta de los "cascos azules".

El secretario general adjunto del organismo para Operaciones de Paz de la ONU, Atul Khare, que encabeza la delegación enviada al Congo, tiene previsto comparecer ante el máximo órgano a su regreso a Nueva York, probablemente la semana que viene.

El representante especial de la ONU para la República Democrática del Congo, Roger Meece, ha reconocido que los "cascos azules" recibieron el 30 de julio noticias de la presencia de guerrilleros en la zona, pero en ningún momento tuvieron indicación alguna de que estaban preparando un ataque contra la población civil. Asimismo, ha reconocido que en días posteriores patrullas de la MONUSCO visitaron las aldeas de la región, pero en ningún momento sus habitantes denunciaron que habían sido blanco de un ataque.

Algunos miembros del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, durante una reunión convocada por Francia y Estados Unidos la semana pasada, sugirieron que los 20.000 efectivos de MONUSCO deberían al menos mejorar su comunicación con la población local.

Un veterano diplomático occidental aseguró en condición de anonimato que en el seno de Naciones Unidas existe una "fuerte polémica" respecto a las razones que hicieron que MONUSCO tardase tanto tiempo en enterarse de las violaciones e informar al Consejo de Seguridad.