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El inundado Pakistán no tiene nada que celebrar en su aniversario de Independencia

El Gobierno suspende todos los actos conmemorativos y dice que los recursos "serán utilizados en las áreas afectadas" por las intensas lluvias monzónicas, que han dejado más de 14 millones de afectados

Todas las celebraciones por los 63 años de Independencia de Pakistán y los eventos religiosos por el Ramadán fueron cancelados por la crisis que asola al país. Las inundaciones que han devastado de norte a sur a Pakistán en las últimas dos semanas han dejado unos 20 millones de afectados según cifras del Gobierno. La última estimación de la ONU era de 14 millones "pero aumentando alarmantemente".

Los eventos de conmemoración de la Independencia han sido cancelados "en solidaridad con las víctimas de las independencias (...) y estos recursos serán utilizados en las áreas afectadas", ha anunciado esta mañana el primer ministro, Yusuf Raza Gilani. En el tradicional discurso conmemorativo, el primer ministro ha comparado la situación con la de la sangrienta partición con India en 1947, cuando 10 millones fueron desplazados.

Hasta ahora 6 millones de personas todavía necesitan agua potable, comida y refugio, según la ONU. Unas 1.400 personas han muerto, pero se teme que este número pueda aumentar si no hay suficiente ayuda a tiempo. Miles de personas siguen sin poder ser alcanzadas por los equipos de rescate.

Cada vez hay más temor de que broten y se propaguen epidemias por el agua contaminada. "No hay ningún caso confirmado de cólera, pero es endémico a la región y hay 36.000 casos de diarrea aguda", dice a este diario el portavoz de la Oficina Para la Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU en Pakistán, Maurizio Giuliano. Asegura que para evitar el contagio se están tratando todos los casos de diarrea aguda como cólera sin siquiera ser evaluados, ya que hacer los exámenes es caro y se pierde un valioso tiempo de acción.

En cuanto a la ayuda internacional, Giuliano dice que la ONU solo tiene asegurados unos 125 millones de dólares de 460 que se necesitan sólo para cubrir las necesidades urgentes. Por si fuera poco, en algunas partes del país seguirán cayendo lluvias monzónicas en los próximos días. Además, otra gran masa de agua está bajando por el río Indo hacia la sureña provincia de Sindh, por lo que allí siguen las evacuaciones y se esperan más afectados en los próximos días.

Gran parte de las cosechas quedaron bajo el agua y cada vez se teme más por la seguridad alimentaria. El Banco Mundial estima que se han perdido cosechas por lo equivalente a mil millones de dólares, por lo que este organismo podría reprogramar unos 900 millones en ayuda. También el Fondo Monetario Internacional ha alertado de un daño económico grave y el Ministerio de Finanzas ha adelantado que no tendrá el crecimiento del 4,5% del PIB como se esperaba este año.

El Gobierno, débil e impopular de por sí, cada vez pierde más apoyo por su lenta respuesta a la crisis. Son los militares y las agencias internacionales quienes están al frente de las operaciones de rescate. Los analistas no temen un golpe de estado del Ejército, que tiene gran poder de facto: es poco probable que se haga cargo de la administración en un momento de crisis.

Muchas de las infraestructuras del país han quedado dañadas, como carreteras principales y puentes, además de más de 8.000 aldeas. Con tal desolación, Pakistán no tiene mucho que celebrar 63 años después de su Independencia.