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"Esto lo ha hecho alguien que quería lanzar un mensaje y aterrorizar"

Un coche lleno de explosivos activa todas las alarmas en Times Square.- La policía de Nueva York quita peso a la reivindicación de los talibanes paquistaníes.- El Gobierno lo ve como un "potencial caso de terrorismo"

El comisario jefe de la policía de Nueva York lo tiene claro. "Esto no es un accidente, esto lo ha hecho alguien que quería lanzar un mensaje y aterrorizar", es la evaluación de Ray Kelly casi 24 horas después de que se activaran las alarmas por el hallazgo de un vehículo lleno de materiales combustibles estacionado en Times Square, uno de los iconos turísticos de Nueva York.

Kelly dijo que esto es un sobrio recuerdo de que Nueva York es un objetivo de ataque por parte de los terroristas. "Una persona no debe tener una organización o un grupo detrás para ser terrorista", ha reconocido en rueda de prensa, en la que ha descartado cualquier responsabilidad de los talibanes paquistaníes en el incidente. Las agencias de investigación saben, de momento, que se trata de un hombre de unos 40 años de raza blanca el que pudo haber estacionado el vehículo en Times Square.

Esta primera valoración la hacen a partir de las imágenes captadas por cámaras de seguridad en la zona. Los investigadores están examinando cientos de horas de vídeo buscando pistas y han pedido al público que facilite cualquier imagen o fotografía de la zona tomada a esa hora, para tener una imagen más precisa del incidente.

Las autoridades neoyorquinas y federales están haciendo frente al incidente como un "potencial caso de terrorismo", según ha indicado la secretaria de Seguridad Interna, Janet Napolitano, quien ha agregado que se debe tomar el caso muy en serio. Los investigadores dicen tener huellas, tomadas del vehículo. Pero aún no saben quién es el responsable de esta acción fallida. Los expertos en explosivos insisten en que el artefacto no estaba bien diseñado y dudan de que pudiera explotar.

Nerviosismo en Nueva York

"¿Qué está pasando?", preguntaban los paseantes que a la altura de las calle 48 con la Séptima Avenida se toparon en la cálida tarde noche del sábado con las vallas de metal de los azules, como se conoce en Nueva York al cuerpo de policía. Así hasta la calle 43. El ambiente ya era bastante espeso, porque amenazaba tormenta. Pero a pesar de eso, las calles de Manhattan estaban llenas de gente.

No es la primera vez este año que, por prudencia, se blinda Time Square, el corazón de la isla. Y esta vez, lo que se esperaba fuera una falsa alarma, se acabó convirtiendo en una amenaza real. El humillo blanco que vio un vendedor de camisetas salir de un coche oscuro aparcado en la calle 45, junto a la sede del Nasdaq y de los principales teatros en Broadway, era una bomba.

La alarma saltó a las 18.30 horas locales. Lo primero que hizo la policía al ver el fuego en el interior del coche fue cerrar al tráfico Broadway, una de las principales arterias de la ciudad, y las calles que la cruzan. Al verificar la matrícula, comprobaron que no se correspondía con las características del vehículo sospechoso. En paralelo los agentes, debidamente armados, fueron entrando en los teatros para guiar la evacuación de los espectadores.

Del gigantesco Hotel Marquis, por ejemplo, no pudo entrar ni salir nadie durante horas, mientras el robot de los artificieros de la NYPD hacía sus labores por control remoto en lo que acabó siendo un coche bomba. Y nadie pudo volver a pasear por Time Square hasta que la policía tuvo la plena certitud de que no había otros vehículos que pudieran salir volando por los aires.

Por segunda vez en cinco meses, el dispositivo falló. El día de Navidad pasado, un joven nigeriano -vinculado a Al Qaeda- intentó hacer estallar un avión en pleno vuelo que se dirigía de Ámsterdam a Detroit . En esta oportunidad, la policía dice que la bomba estaba hecha por un "aficionado". Lo que hasta cierto punto puede tranquilizar al neoyorquino o al que venga de visita a Nueva York. Pero lo que no niegan es que era potente y que estaba colocada en un lugar para hacer daño, en uno de los grandes iconos de la ciudad de los rascacielos.

Combinación letal

El alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, admitió que "hemos evitado lo que podría haber sido un evento muy mortífero". Sí, dijo, "podría haber explotado". Los artificieros retiraron del vehículo tres tanques de propano y dos contenedores llenos con cinco galones de gasolina, unos 20 litros. También había material pirotécnico, dos relojes, cables y otros componentes.

Kelly ha coincidido en que esta combinación era letal. "El que lo hizo quería causar víctimas". A pesar de este incidente las autoridades de seguridad de Nueva York no van a cambiar el nivel de alerta de la ciudad, aunque sí reforzarán la presencia policial en el centro de Manhattan. El FBI ha dejado claro en este sentido que sigue considerando Nueva York como un objetivo terrorista mayor.

Si hubiera explotado, habría sido el tercer atentado que sufre la ciudad, tras el coche bomba en el complejo financiero World Trade Center en 1993 y los ataques suicidas del fatídico 11 de septiembre de 2001.

Bloomberg, que se encontraba en el momento del incidente en Washington, abandonó a la mitad la gala anual de los corresponsales de la Casa Blanca. Como dice el alcalde, este es un recordatorio de la amenaza constante que pesa sobre la ciudad. En marzo de 2008, un ciclista lanzó un dispositivo explosivo contra la oficina de reclutamiento en Time Square.