Vuelven los escuadrones de la muerte

Dos recientes matanzas en El Salvador sugieren el retorno de estos grupos

Sus integrantes están preparados para la realización de acciones certeras dentro del terreno enemigo, actúan con economía de recursos, son en extremo ágiles, arrojados y capaces de camuflarse en el terreno, por lo que pueden actuar en cualquier momento del día. Esa descripción rápida corresponde a la de los comandos de tropas especiales militares, cuya modalidad han asumido en la actualidad las bandas del crimen organizado en El Salvador en acciones que han incrementado la zozobra y el miedo en toda la estructura social.

En la primera semana del presente mes de febrero hubo dos masacres en diferentes lugares de El Salvador, cometidas por grupos pequeños de hombres fuertemente armados, camuflados y con los rostros protegidos con pasamontañas. Las víctimas fueron múltiples, seis muertos en la primera y cinco en la segunda, además de varios heridos. Muchos analistas locales creen que está resurgiendo un nuevo tipo de escuadrones de la muerte o que se trata de guerras de mafias como las que están ocurriendo en México.

Las últimas acciones fueron muy bien planificadas, con uso de vehículos y otros medios de transporte que garantizaron la eficacia y la huida de los asesinos. Se supone que se trata de grupos de exterminio que presuntamente intentan hacer el trabajo que el Estado no lleva a cabo para contener la extrema violencia que sacude a El Salvador desde hace casi una década.

El método usado por los criminales se asemeja al de los grupos especiales del Ejército o de las guerrillas, como ha reconocido el presidente Mauricio Funes, al hablar de la peligrosidad alcanzada por el "crimen organizado".

La policía, sin embargo, no da como segura la existencia de escuadrones de la muerte. "Aún no tenemos pruebas de que se trate de la existencia de grupos de exterminio. Es muy temprano aún para confirmar eso; pero lo estamos investigando y estamos cotejando pruebas científicas", explicó a EL PAÍS Augusto Cotto, subdirector de la Policía Nacional Civil (PNC), para la Investigación Criminal.

Cotto es fundador de la PNC y ha realizado estudios avanzados en las academias del FBI, en Estados Unidos. Indicó que lo que se ha evidenciado es que los fusiles M-16 usados en la masacre de Milingo, el martes 2 de febrero, y en Tonacatepeque, el sábado 6, no fueron los mismos.

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"En Milingo tenemos la certeza de que se llevó a cabo una acción en la que se pretendía asesinar a un grupo de pandilleros -aunque no todas las víctimas eran pandilleros-. Pero en Tonacatepeque no se puede decir lo mismo porque los asesinados no eran pandilleros", aclaró Cotto.

Otro hecho que pudiera estar relacionado a la posible existencia de grupos de exterminio ha sido la distribución de panfletos impresos, como sucedió en días recientes en Ciudad Delgado y Soyapango, en los que se advierte que se eliminará no sólo a los pandilleros, sino también a familiares y amigos de estos.

En Internet circula un comunicado atribuido al presunto grupo criminal llamado La Calle Negra, que amenaza con asesinar a pandilleros y advierte que no tendrá respeto ni compasión con los familiares y amigos de los delincuentes. Incluso indica que actuarán en cualquier lugar y hora, con acciones violentas diversas.

"Nuestra forma de operar será de múltiples formas que incluirán verdaderos daños colaterales a la delincuencia [asesi-natos], así como también linchamientos en aquellos casos en que el delito sea menor; lapidaciones, decapitaciones, desmembramiento de cuerpos, los cuales esparciremos en los cuatro puntos cardinales como señal de que estaremos en todas partes", dice La Calle Negra en el comunicado.

El comisionado Cotto dijo que estos panfletos se están investigando. No obstante, reiteró que no tienen aún pruebas de que existan grupos de exterminio, organizados y actuando. "Pero nuestras investigaciones deben ir al fondo del asunto", afirmó.

La misma policía ha divulgado recientemente un informe de crímenes espeluznantes, como aquellos con los que ha amenazado La Calle Negra. Sólo en la occidental provincia de Sonsonate, en los últimos cinco meses fueron localizados 34 cadáveres en el interior de bolsas de plástico. Es frecuente también la aparición de restos de cadáveres desperdigados por varios lugares, como ocurrió en el oriente del país, donde han aparecido cuerpos mutilados en maletas de viaje.

El Salvador es hoy uno de los países más peligrosos y violentos del mundo. Registra una tasa de 76 homicidios por cada 100.000 habitantes, casi ocho veces lo que la Organización Mundial de la Salud (OMS) considera epidemia.

La policía halló el miércoles el cadáver de una mujer en San Salvador.
La policía halló el miércoles el cadáver de una mujer en San Salvador.AP

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