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Berlusconi: "Menos inmigración, menos criminalidad"

El primer ministro italiano presenta su plan antimafia y acaba cargando contra los inmigrantes

Silvio Berlusconi ha trasladado este jueves el consejo de ministros a Reggio Calabria, la capital de Calabria y de la 'Ndrangheta. La jornada estaba prevista como una señal del Estado a la mafia que domina la región, y sirvió para presentar a bombo y platillo un plan antimafia cuya novedad más importante es la creación por decreto ley de una agencia nacional que gestionará los bienes incautados al crimen organizado.

Las cosas, sin embargo, no salieron según lo previsto. La ciudad apareció por la mañana completamente vacía, en signo evidente de indiferencia o peor, de rechazo, y el plan contra la mafia quedó fuera de foco en un minuto porque Berlusconi trazó un paralelo entre inmigración y criminalidad.

Cuando todo el mundo esperaba una condena explícita del estallido racista vivido hace unas semanas en Rosarno contra los temporeros africanos, el primer ministro provocó estupefacción al afirmar: "Reducir la llegada de extracomunitarios clandestinos significa que la criminalidad engrosa menos fuerzas en sus filas".

La oposición, la Iglesia y las organizaciones de inmigrantes deploraron unánimemente sus palabras como una instigación al racismo: "Alimenta un clima de intolerancia de consecuencias imprevisibles", ha dicho la diputada del Partido Democrático Livia Turco. Giancarlo Perego, director de la Fundación Migrantes, de la Conferencia Episcopal, ha afirmado que el Gobierno "debe dar condiciones de vida y trabajo dignas a los inmigrantes en vez de poner crecientes dificultades a su regularización", mientras la senadora Anna Finochiaro ha preferido responder con un chiste: "¿Menos primer ministro menos crímenes?".

También los datos oficiales contradicen a Berlusconi, ya que muestran que los inmigrantes no delinquen más que los italianos. Según el Istat, la tasa de criminalidad entre los extranjeros es más alta que la de los nacionales (1,23% contra 0,75%) pero resulta inferior entre los mayores de 40 años. Aunque es verdad que los sin papeles delinquen mucho más que los inmigrantes legales, la cifra merece una lectura atenta: cuatro extranjeros de cada cinco denunciados lo son precisamente por ser clandestinos, es decir por violar las leyes de inmigración.

Berlusconi ha querido presumir de los resultados ("los mejores de Europa", dijo) obtenidos en la lucha contra la inmigración ilegal desde que firmó el año pasado el acuerdo de repatriación con Libia y ha informado de que Roma está presionando a la Unión Europea "para que se haga cargo de los costos que Libia y otros países afrontan en la tarea de vigilancia en las costas".

Acompañado por los ministros de Justicia e Interior, el Jefe del Gobierno ha anunciado que el grueso del plan antimafia será aprobado por vía parlamentaria y contendrá un nuevo código judicial, formado por todas las leyes aprobadas hasta la fecha sobre la materia; un mapa nacional de las bandas criminales; y herramientas para investigar los flujos financieros y combatir la infiltración mafiosa en los contratos públicos, entre otras.

El titular de Interior, Roberto, Maroni ha explicado que, en los 19 meses de Gobierno, el Estado ha embargado 12.111 bienes muebles e inmuebles a las mafias, por un valor de 7.000 millones. También se anunció un plan de lucha contra el trabajo negro en el sur del país. Los datos oficiales, conocidos hoy, revelan que en 2009 el empleo sumergido e ilegal creció un 44% a escala nacional.