Tribuna:Catástrofe en Haití
Tribuna
Artículos estrictamente de opinión que responden al estilo propio del autor. Estos textos de opinión han de basarse en datos verificados y ser respetuosos con las personas aunque se critiquen sus actos. Todas las tribunas de opinión de personas ajenas a la Redacción de EL PAÍS llevarán, tras la última línea, un pie de autor —por conocido que éste sea— donde se indique el cargo, título, militancia política (en su caso) u ocupación principal, o la que esté o estuvo relacionada con el tema abordado

Muerte y resurrección en Haití

"La Comunidad Internacional se está volcando en auxilio de Haiti. Las ayudas llegan de todos los países del globo, y provienen tanto de gobiernos como de simples ciudadanos anónimos. A todos muchas gracias por su solidaridad en estos días de luto"

Este 12 de enero de 2010 a las 16.53 horas el mayor terremoto en doscientos años de independencia del Estado haitiano sacudió la tierra y se llevó por delante las vidas de decenas de miles de haitianos y las casas de cientos de miles. Con ellas también desaparecieron hospitales, escuelas, iglesias, universidades, centrales de energía eléctrica, edificios gubernamentales, la sede de la Misión de Naciones Unidas, el Palacio Presidencial y una interminable lista de edificios vitales para la pervivencia del Estado y el futuro del pueblo de Haití.

Ahora estamos volcados, el Gobierno de Haití y la Comunidad Internacional, en atender las tareas de emergencia inmediata: salvar a las personas que aún están vivas bajo los escombros y atender a los heridos y a las personas desamparadas que necesitan agua potable, alimentos y un techo donde cobijarse.

Más información
La ayuda fluye con más rapidez en Haití a una semana del terremoto
Las tropas de EE UU asumen el control de Haití para garantizar la ayuda humanitaria
El presidente de Haití reconoce que hay un "problema de coordinación" para repartir la ayuda

El Gobierno de Haití, del cual centenares de funcionarios han perdido la vida al derrumbarse los edificios oficiales donde trabajaban para construir un futuro mejor para el país, ha sido duramente golpeado por esta tragedia. Pero que nadie se equivoque. Haití tenía un gobierno dirigiendo sus destinos antes del terremoto y lo sigue teniendo después del mismo. Los haitianos, a pesar de este durísimo golpe se están levantando y organizando para hacer frente a los trabajos mas inmediatos de salvamento y empezar a preparar la titánica tarea de la reconstrucción de su Nación la segunda República independiente del continente americano tras los EE UU y con una libertad conquistada por el esfuerzo y coraje de sus habitantes en una batalla tan desigual como la que hoy nos disponemos a librar con este terremoto devastador que marcará un antes y un después en la historia haitiana.

La Comunidad Internacional se está volcando en auxilio de Haiti. Las ayudas llegan de todos los países del globo, y provienen tanto de gobiernos como de simples ciudadanos anónimos. A todos muchas gracias por su solidaridad en estos días de luto.

Este pasado jueves, 14 de enero, se ha celebrado un acto de solidaridad en la Casa de América convocado por su directora, Inma Turbau, en una ceremonia presidida por el Ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, que se hizo el deber de encontrarnos un espacio en su apretada agenda por la recién estrenada Presidencia española de la Unión Europea. Al día siguiente el viernes, 15 de enero, también en Madrid nos hemos reunido los Embajadores de los países de América Latina, la ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez, la secretaria de Estado de Cooperación Internacional, Soraya Rodríguez, el secretario general de la Conferencia Iberoamericana, Enrique Iglesias, el presidente de la Conferencia Eurocentroamericana, David Balsa y la Embajadora de la República de Haití en España, Yolette Azor-Charles, para analizar las fórmulas para hacer llegar de forma más rapida y efectiva la ayuda y el auxilio a los hombres, mujeres y niños de nuestro querido Haití desde los que viven en ciudades como Puerto Príncipe, Jacmel, Les Cayes o Saint Marc a los que habitan en pequeñas poblaciones o aldeas en el interior del país. Todos ellos sin excepcion ocupan nuestros pensamientos y nuestros esfuerzos estos días y noches interminables.

Únete ahora a EL PAÍS para seguir toda la actualidad y leer sin límites
Suscríbete aquí

La destrucción de este seísmo 7,3 en la escala de Richter no tiene precedentes en el continente americano. Por lo tanto la respuesta haitiana y de nuestros amigos de la Comunidad Internacional deberá ser cuando menos equivalente sino superior en intensidad. Debemos ser conscientes que levantar y reconstruir nuestro país llevará una década al menos y es preciso que, una vez pasados los primeros momentos y cuando las noticias se vayan relegando a las últimas páginas de la prensa y haciéndose cada vez más pequeñas y esporádicas, el apoyo y respaldo de la Comunidad Internacional, de los Estados y los organismos internacionales, se mantenga en una estrategia a largo plazo. Las propuestas del presidente Nicolas Sarkozy de celebrar una Cumbre Internacional de Donantes en la ciudad de París o la propuesta, en la que premonitoriamente llevábamos varios meses trabajando, de celebrar una Conferencia Europea de Reconstrucción en la ciudad de Lugo son iniciativas interesantes pero que necesitarán de otros encuentros adicionales en los próximos años y de una permanencia del esfuerzo y compromiso internacional. Haití tuvo una jornada de muerte el dia 12 de enero. Trabajemos juntos todos para la resurrección de la nacion haitiana en estos días, meses y años venideros.

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS