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Recorte al tren de vida de la Familia Real holandesa

El Gobierno elimina los vuelos privados gratis y los beneficios fiscales para la mayor parte de los familiares de la reina Beatriz

Nada de vuelos privados gratis -que cuestan 610.000 euros al año- ni de beneficios fiscales para la mayor parte de Familia Real holandesa. El Gobierno de dicho país ha anunciado hoy algunas medidas para recortar los privilegios de los que gozan los familiares de la reina Beatriz, después de la tormenta de críticas a su lujoso estilo de vida a costa de los contribuyentes en que derivó ayer un debate parlamentario sobre el coste de la Familia Real para las arcas publicas holandesas. Con todo, el Ejecutivo holandés no paralizará la construcción de una residencia de vacaciones en África para el príncipe heredero Guillermo Alejandro y su esposa Máxima.

Estas medidas de ahorro llegan después del anuncio de un leve aumento del presupuesto para la Casa Real junto a una rebaja de un 20% los fondos estatales para otros sectores. En la prensa, los socialistas han criticado abiertamente el aumento del sueldo de la reina Beatriz y de los príncipes herederos Guillermo y Máxima, y han pedido que Holanda siga el ejemplo de España y congele la asignación presupuestaria a la monarquía. Según el proyecto de presupuestos del Estado para 2010 elaborado por el Gobierno español -y que ahora tramita el Parlamento-, la partida destinada a la Familia Real española se mantendrá sin cambios el año que viene, en 8,9 millones de euros, una congelación que solicitó la propia Casa Real.

Las críticas de la oposición

En total, el presupuesto de la Casa Real holandesa es de 39,6 millones de euros. La reina Beatriz recibe al año 834.000 euros para ella y el príncipe Guillermo Alejandro y su esposa 248.000 euros cada uno. Además, el Ministerio de Defensa recibe más de 100.000 euros anuales para mantener el yate real. En nombre del PvdA, Anja Timmer pidió ayer que la Casa Real pague de su bolsillo los gastos de mantenimiento de su yate y recordó que "lo que es privado, debe financiarse privadamente".

Aunque la partida de la Familia Real se queda como estaba inicialmente previsto, en el futuro sólo podrán realizar vuelos privados financiados por el Estado o con aviones del Gobierno la propia reina Beatriz, Guillermo y Máxima. Hasta ahora, los diez miembros adultos de la familia real, que en caso de que algo le ocurriera algo al heredero podrían suceder a la reina, gozaban de este privilegio juntos con sus hijos. También se han eliminado los beneficios fiscales que recibían los familiares de la monarca. Jan Peter Balkenende, responsable del presupuesto real como jefe de gobierno, ha ordenado además que se supervisen los gastos para la monarquía.

Estos tímidos recortes quedan lejos de lo que pedía ayer el Partido de la Libertad (PVV), del populista Geert Wilders, que propugnaba un tijeretazo del 20%. Diputados de izquierda fueron mucho más lejos al proponer que tan sólo se cubrieran los gastos ceremoniales de la reina y el príncipe heredero, a los que también se les recortarían competencias hasta un papel político mínimo. Sin embargo, Balkenende defendió que la monarquía constitucional es extraordinariamente importante para la "continuidad, estabilidad e identidad" de Holanda.

Por su parte, los liberales del VVD, también en la oposición, se mostraron partidarios de que la Casa Real pague impuestos como el resto de los ciudadanos, especialmente en tiempos de crisis. Tanto los socialdemócratas del PvdA, que forman parte de la coalición de Gobierno, como los socialistas del SP, en la oposición, insistieron en que los miembros de la Casa Real deberían costearse sus vuelos de carácter privado, uno de los dos únicos puntos que ha aceptado el Gobierno. Desde el SP, el diputado Ronald van Raak dijo durante el debate que "todo el mundo tiene que apretarse el cinturón" en los tiempos que corren.

En los últimos meses, se han sucedido las polémicas mediáticas que han afectado a algunos de sus miembros. El diario De Volkskrant denunció recientemente que la princesa Christina, una de las tres hermanas de la reina Beatriz, ha establecido una segunda sociedad en un paraíso fiscal para gestionar la herencia de su padre, que se suma a otra dedicada a administrar el dinero heredado de su madre. Ambas entidades están domiciliadas en Guernsey, una de las islas anglo-normandas en el Canal de la Mancha. Los príncipes herederostambién han sido censurados por la casa de vacaciones en Mozambique, un destino que según la prensa implica gastos elevados para garantizar la seguridad de la pareja y también elevados costes en desplazamientos.