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La OTAN mata a casi un centenar de personas al bombardear un convoy de combustible robado

La Alianza reconoce que hay víctimas civiles y promete una investigación completa del incidente

Al menos 90 personas han muerto este viernes en Afganistán después de que la OTAN bombardeara dos camiones cisterna cargados de combustible que habían sido "robados" por talibanes. La Alianza ha prometido una investigación completa del incidente, al admitir que entre las víctimas hay muchos civiles, y no solo los insurgentes que habían secuestrado los vehículos.

Las fuerzas de la OTAN lamentaron la "pérdida innecesarias de vida", mientras que el presidente afgano, Hamid Karzai, ha calificado de "inaceptable" los ataques contra civiles. "Ningún civil debe resultar afectado durante las operaciones militares", ha dicho Karzai en un comunicado.

Todo comenzó el jueves, cuando un grupo de insurgentes se hizo con dos camiones cisterna que transportaban combustible a las tropas internacionales desplegadas en Angorbagh, en la región de Kunduz, en el norte de Afganistán. Según la versión de la policía afgana, posteriormente, el camión ha quedado atrapado en el barro del lecho de un río y ha sido entonces cuando habitantes de la zona se han congregado, junto a los talibanes, para conseguir gasolina. Tras una petición de los soldados alemanes que operan en esa zona, aviones de la OTAN han lanzado las bombas, desatando un infierno.

Imágenes tomadas durante el transporte de los heridos los presentan con su cuerpo completamente cubierto de quemaduras. "La mayor parte son talibanes y un pequeño número son civiles, entre ellos niños", ha dicho Mahbubullah Sayedi, portavoz del Gobierno provincial.

Este incidente puede ser el detonante de una nueva oleada de rechazo de la población afgana contra las tropas extranjeras que combaten a los insurgentes talibanes en Afganistán desde finales de 2001. Esta semana el máximo responsable de las tropas internacionales en Afganistán, el general estadounidense Stanley McChrystal, pide en un informe una revisión de la estrategia aliada en el país, entre otras cosas, para encaminarla más hacia la protección de los afganos y menos hacia la caza de talibanes.

Menos víctimas civiles

El secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, ha confirmado desde Bruselas el lanzamiento de la investigación. "Efectivamente, han muerto varios talibanes, pero también existe la posibilidad de víctimas civiles.

Rasmussen ha informado que las víctimas civiles causadas por la ISAF (Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad) de la OTAN han caído más de 95% con respecto a los niveles del año pasado. "Pero, como sabemos, en conflictos como estos, se pueden cometer errores. En este caso, déjennos ver a que conclusiones no llevan las investigaciones".

Los Gobiernos europeos también han expresado su preocupación por el incidente y han pedido una investigación urgente de los hechos.