Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La Junta Militar de Myanmar procesa de nuevo a la opositora Ang San Suu Kyi

La dictadura encarcela y acusa a la premio Nobel de la Paz, en arresto domiciliario desde 2003, de recibir la visita sin permiso de un ciudadano estadounidense

La Nobel de la Paz y líder de la oposición de Myanmar (antigua Birmania), Aung San Suu Kyi, ha sido formalmente acusada de violar las condiciones de su arresto domiciliario que cumple desde 2003 sin juicio previo, según han informado fuentes de su partido, la Liga Nacional por la Democracia (LND). Previamente, Suu Kyi, de 63 años, había sido trasladada a la cárcel donde espera para ser juzgada.

Según la férrea Junta Militar birmana, el pasado 6 de mayo, la premio Nobel de la Paz incumplió el arresto al que está sometida desde hace seis años. Los soldados que custodian el perímetro de su casa en Rangún apresaron a un estadounidense, identificado por la prensa como John William Yeattaw, cuando regresaba a nado por el lago Inye. Al parecer, logró entrar en el domicilio de la arrestada burlando a los vigilantes apostados allí las 24 horas del día.

El régimen militar birmano ha acusado formalmente a la activista por este hecho. La líder birmana, que ha pasado cautiva 13 de los últimos 19 años, tiene prohibidas las visitas sin la previa autorización de las autoridades militares. Desde 2003 cumple su último arresto domiciliario después de los fuertes enfrentamientos entre los opositores y la Junta Militar.

En prisión

Horas antes de la acusación, Suu Kyi fue trasladada a la prisión de Insein en la capital de Myanmar, donde permanecerá al menos hasta el próximo lunes cuando será juzgada. Su detención ocurre justo 12 días antes de que expire el plazo máximo de arresto domiciliario, según marcan las leyes birmanas.

La disidencia birmana considera este arresto y el juicio del próximo lunes como un movimiento de los militares, que gobiernan la antigua Birmania con puño de hierro desde 1962, para justificar una ampliación de su detención y retrasar su puesta en libertad con vistas a las elecciones de 2010. Suu Kyi se enfrenta ahora a una pena máxima de siete años de cárcel por permitir la visita. El abogado de la activista ha expresado en declaraciones a medios birmanos en el exilio que Suu Kyi no ha roto en ningún caso las condiciones de su cautiverio.

Salud delicada

La detención coincide con un deterioro de la salud de Suu Kyi. La opositora está siendo tratada desde el pasado viernes con sueros intravenosos por su dificultad para ingerir alimentos por lo que Estados Unidos y la Unión Europea, así como numerosos grupos de derechos humanos, han vuelto a pedir su inmediata liberación.

La dictadura que preside el general Than Shwe rechazó a principios de mayo la petición hecha por el partido para poner en libertad a su líder. La LND, con Suu Kyi al frente, ganó las elecciones generales celebradas en 1990 por abrumadora mayoría, aunque los resultados nunca han sido reconocidos por los generales.