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Un policía, la séptima víctima mortal del trágico desfile de la familia real holandesa

El atacante ha fallecido.- Ocho personas, entre ellas dos niños, continúan hospitalizadas y hay una mujer que se encuentra en estado crítico

Un hombre ha muerto en el hospital a causa de las heridas provocadas este jueves en el atropello durante el desfile del Día de la Reina en la localidad holandesa de Apeldoorn, con lo que ya son siete los fallecidos a consecuencia del ataque dirigido contra la Familia Real.

El Ministerio de Defensa holandés ha informado de que se trata de un policía militar de 55 años, natural de Apeldoorn, según recoge la agencia holandesa ANP. Este fallecimiento se suma al del mismo agresor, que ha muerto esta mañana después de pasar varias horas en coma.

Ocho personas, entre ellas dos niños, continúan hospitalizadas y hay una mujer que se encuentra en estado crítico.

El vehículo que conducía Karst Tates, un ciudadano holandés de 38 años, rompió el cordón de seguridad poco antes del paso del autobús descubierto en el que viajaba la Familia Real y embistió al público allí concentrado, para acabar estrellándose contra un monumento cercano. En su trayecto, mató a seis personas y dejó 12 heridos, cuatro de ellos graves. Varias personas han colocado flores en el monumento mientras el país sigue en estado de shock, tratando de asimilar el por qué de la acción tan violenta de Tates.

El autobús en el que viajaban los miembros de la familia Orange, entre ellos los príncipes herederos, Williem Alexander y Máxima, no resultó dañado, todos sus pasajeros vieron el accidente. Algunos se llevaron la mano a la boca ahogando un grito. La propia reina y su hermana, la princesa Margarita, tuvieron que sentarse al ver el choque y los cuerpos de los heridos esparcidos por la calzada.

El ataque motivó la cancelación inmediata de las festividades del Día de la Reina -que se celebra en Holanda- en Apeldoorn y en la mayoría de ciudades del país.

Acción intencionada

Tras la muerte del agresor, el número de víctimas del suceso asciende ya a siete. Al ser interrogado por la Policía, Karst T., confesó que su acción fue intencionada y que se dirigía contra la Familia Real, aunque no detalló los motivos.

Según las autoridades, no tenía antecedentes penales ni tampoco de problemas psiquiátricos. Los medios holandeses informan de que el hombre, que iba a ser acusado de intento de atentado contra la jefa del Estado, trabajaba en una empresa de seguros, hasta que fue despedido recientemente.

La Policía ha examinado minuciosamente en las últimas horas el vehículo y la casa del agresor, pero no ha encontrado ningún indicio de que hubiera ninguna persona más implicada.

La fiscalía ha informado de que Tates era oriundo de Huissen, un pequeño poblado a unos 40 kilómetros al sur de Apeldoorn. Los diarios holandeses han citado a sus vecinos que dicen que era un hombre retirado que vivía solo. Según el diario AD, había perdido su empleo en una empresa de seguridad y estaba por mudarse de casa.