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El muro de la "involución" argentina

La presidenta Fernández de Kirchner exige al ayuntamiento bonaerense de San Isidro que paralice la construcción de la pared que separa las casas de los ricos de las de los pobres

El Gobierno argentino pidió ayer al municipio bonaerense de San Isidro que detenga la construcción de un polémico muro destinado a separar una lujosa zona residencial de un barrio pobre, por considerar que significa "una involución" para el país. El alcalde de San Isidro, Gustavo Posse, ha ratificado su intención de levantar una pared de más de 1,5 kilómetros de longitud para separar esta circunscripción de la localidad de San Fernando. Con esta obra, Posse pretende combatir la inseguridad que existe en la zona. El área en cuestión está ubicada a 30 kilómetros al norte de la capital argentina.

"El muro es una involución. Estoy asombrada. En lugar de separar, hay que construir", ha dicho la presidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner a Gerardo Amieiro, alcalde de la localidad de San Fernando, vecina a San Isidro, y afectada por la medida, según indicaron fuentes oficiales. De conformidad con la postura de la presidenta, el Ministerio del Interior ha enviado una carta a Posse para exigirle que detenga la construcción del muro por considerar que se trata de "una decisión incorrecta que atenta contra la democracia". En paralelo, un grupo de indignados habitantes de la localidad de San Fernando ha organizado una protesta en el pequeño tramo de muro de hormigón que ya ha sido construido. Los vecinos arrancaron sus estructuras metálicas como muestra de repudio.

"No tenemos otra intención más que cuidar a nuestra gente", ha explicado Posse, cabeza del consistorio de San Isidro, uno de los más ricos del país. El incremento de la inseguridad y la falta de reacción del Gobierno de la provincia de Buenos Aires justifican la construcción de la pared, según Posse. Este martes, el alcalde de San Fernando ha pedido a la Justicia que ordene la paralización de las obras. "Este anacrónico muro de Berlín es una ofensa discriminatoria que cercena el derecho del vecino a circular libremente, a acceder a la escuela y a los centros de salud (de uno y otro lado), y complica el tráfico", señaló Amieiro.