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Un despiste precipita una operación antiterrorista en Londres

Un alto responsable de Scotland Yard deja expuesto a la prensa un documento con datos sobre la investigación, que se ha saldado con doce detenciones

Un descuido de un responsable de Scotland Yard, el asistente del comisario Bob Quick, jefe de la división antiterrorista, ha acelerado una importante operación que este miércoles dejó en Reino Unido doce detenidos. Horas antes de que se produjeran los arrestos, Quick había visitado la residencia oficial del primer ministro británico, Gordon Brown, donde dejó expuesto a las cámaras de la prensa un documento en el que se podía leer claramente "secreto", así como otros datos importantes que quedaron de manifiesto.

La acción policial, dirigida por la Unidad Antiterrorista del Noroeste en colaboración con otras fuerzas de seguridad, tuvo que ser acelerada debido a este error, con el resultado de doce arrestos de supuestos sospechosos de pertenecer a Al Qaeda, todos de origen paquistaní, detenidos tras una prolongada vigilancia que implicó tanto a los servicios secretos británicos (MI5) como al propio dispositivo antiterrorista.

Quick había acudido este miércoles al número 10 de Downing Street para mantener una reunión con Brown y la ministra de Interior, Jacqui Smith, relacionada con nuevas estrategias de seguridad, cuando fue captado por las cámaras con documentos confidenciales bajo el brazo que revelaban cómo los presuntos sospechosos iban a ser arrestados, en qué ciudades y qué integrantes de la policía de Greater Manchester acometerían una serie de redadas en cadena en diversos domicilios a los que acudirían armados. Todos estos datos quedaron a la vista de los fotógrafos, al igual que el código secreto del la operación, y que supuestamente iban a ser trasladados a Brown y a Smith como acciones inminentes, a pesar de que el objetivo de la reunión era la reforma policial y de que la asistencia de Quick era en calidad de miembro de la Asociación de Jefes de Policia (ACPO, en sus siglas en inglés).

En el momento en que las imágenes circularon, tanto el MI5 como Scotland Yard iniciaron acciones para impedir su publicación y, consecuentemente, la advertencia a los sospechosos, si bien una instantánea ya había sido distribuida en D-Notice, la guía que el Ministerio de Defensa publica en materia de salvaguarda de cuestiones de seguridad nacional.

Además, aunque la agencia Getty Images, responsable de la fotografía, se mostró dispuesta a sacarla de su web, diversas plataformas extranjeras con las que tiene contrato ya la habían recibido, al igual que todas las cabeceras del país, por lo que los responsables decidieron llevar a cabo las redadas y el propio Bob Quick tuvo que disculparse con el comisario jefe de Scotland Yard, Paul Stephenson, a quien aseguró "lamentar profundamente" haber dejado el documento a la vista. No obstante, está por determinar si el incidente le costará sanciones o, incluso, el puesto.