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El matrimonio gay regresa al Tribunal Supremo de California

Comienza la ronda de argumentaciones en favor y en contra de la enmienda constitucional que deja sin efecto el matrimonio entre homosexuales.- En junio, el Tribunal se pronunció en favor de las bodas

El Tribunal Supremo de California ha escuchado hoy en San Francisco a los abogados que defienden y a los que atacan la prohibición del matrimonio entre homosexuales, una enmienda constitucional aprobada con el voto del 52% de los californianos durante las elecciones de noviembre de 2008. La reforma constitucional, introducida a partir del referendo llamado Proposición 8, ha movilizado a un Estado reconocido como pionero en el reconocimiento de los derechos y libertades de las minorías sexuales. A la audiencia han acudido activistas identificados con las dos posiciones antagónicas, un encuentro que ha desembocado en enfrentamientos y discusiones en la vía pública. En junio, el Tribunal resolvió declarar inconstitucionales las leyes restrictivas de las bodas entre ciudadanos del mismo sexo.

La reforma constitucional, introducida a partir del referendo llamado Proposición 8, ha movilizado a un Estado reconocido como pionero en el reconocimiento de los derechos y libertades de las minorías sexuales

La diferencia de criterios respecto de esta cuestión civil llegó a las urnas californianas el 4 de noviembre. Un resultado muy ajustado favoreció a los que exigen la prohibición de los matrimonios homosexuales. Los promotores de las bodas (el 47% de los votantes) perdieron el referendo por 600.000 votos de diferencia. Desde entonces está en vigor la Proposición 8 que enmienda la Constitución estatal para añadir una sucinta frase: "Sólo el matrimonio entre un hombre y una mujer será válido y reconocido en California".

Enfurecidos con el resultado de las elecciones, los defensores de los derechos de los homosexuales decidieron combatir en los tribunales. El Tribunal Supremo debe definir una cuestión que ya resolvió por cuatro votos contra tres a mediados del año pasado. En ese caso, los jueces declararon la inconstitucionalidad de las leyes que prohibían el matrimonio homosexual. Entre junio y noviembre de 2008, 18.000 parejas homosexuales pasaron por los registros civiles de California. De la decisión que adopte el Tribunal, que tiene 90 días para deliberar, depende la validez de esas bodas. Todo indica -según los expertos- que los jueces desdoblarán la materia sometida a juicio para, por un lado, confirmar los matrimonios ya celebrados y, por el otro, declarar la constitucionalidad de la Proposición 8.

Cruce de argumentos

"La gente tiene el poder de definir el contenido de los derechos", ha argumentado hoy en los tribunales Kenneth Starr, el principal defensor de la legalidad de la Proposición 8. "El pueblo es soberano y puede tomar decisiones no recomendables, incluso decisiones que impliquen una ligera reducción del principio de igualdad", ha explicado el letrado. Los oponentes al matrimonio homosexual alegaron que dejar sin efecto la enmienda constitucional implica cambiar la naturaleza política del Estado, que admite el derecho de la población a crear o cambiar la ley.

En el otro extremo jurídico, Shannon Minter, principal abogado a cargo de la defensa de la causa gay, ha anunciado que respaldar judicialmente la Proposición 8 pondrá a todos los derechos civiles de las minorías bajo la amenaza del voto de las mayorías, en lo que representa un tergiversación del sistema. "Ese tipo de decisiones merece un proceso más riguroso que una simple votación", ha espetado Minter.

El debate sobre la constitucionalidad de los matrimonios homosexuales ha resucitado las diferencias ideológicas y religiosas del Estado más liberal de los Estados Unidos. La película nominada al Oscar Mi nombre es Harvey Milk, sobre la cruzada del primer político estadounidense abiertamente gay, ha recordado este año el valor de las conquistas de las minorías sexuales californianas durante el siglo XX.