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Cristina Fernández vive su primer roce con la Administración Obama

Dura reacción del Gobierno argentino a unas palabras del director de la CIA en las que advierte del peligro de inestabilidad en el país a causa de la crisis

Un nuevo conflicto se ha desatado entre Argentina y EE UU, pero en esta oportunidad los Kirchner no pelean contra el Gobierno de George W. Bush sino que por primera vez lo hacen con el de Barack Obama. Se suponía que la llegada del demócrata a la Casa Blanca mejoraría los deteriorados lazos que había dejado el republicano. No obstante, tal vez la relación se vuelva a encarrilar después de que ayer el ministro de Relaciones Exteriores de Argentina, Jorge Taiana, citara de urgencia al embajador de Estados Unidos en Buenos Aires, Earl Wayne.

La polémica comenzó a encenderse el pasado miércoles, cuando el nuevo director de la Agencia Central de Inteligencia de EE UU (CIA, según sus siglas en inglés), León Panetta, dijo en una conferencia de prensa que "en reuniones privadas funcionarios de inteligencia latinoamericanos advirtieron a sus colegas estadounidenses sobre una crisis que está extendiéndose en todas partes del hemisferio, en particular en Argentina, Ecuador y Venezuela". Añadió que estos tres países "se enfrentan a una dura situación económica y podrían sufrir inestabilidad debido a la crisis internacional".

La presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, reaccionó el jueves y le pidió a su ministro Taiana que convocara al embajador norteamericano para dar explicaciones. Además, ese mismo día, Taiana dio una conferencia de prensa para manifestar su rechazo a las declaraciones de Panetta, funcionario designado por Obama: "Tomamos conocimiento, con sorpresa y malestar, de las declaraciones de Panetta, director de la tristemente célebre CIA. Son irresponsables, infundadas e inmaduras, y no muestran el respeto que debe existir entre los países. Las palabras de Panetta son una clara injerencia en los asuntos internos de nuestro país, y mucho más proviniendo de una agencia que tiene una triste historia de intervenciones e interferencias en la región".

También el jueves, el Departamento de Estado de EE UU, a cargo de Hillary Clinton, difundió su evaluación internacional sobre derechos humanos, corrupción y transparencia, en la que criticó a diversos países, entre ellos, Argentina. En este país suramericano se señaló la corrupción gubernamental como un "problema grave", agravado por "instituciones débiles y un sistema judicial a menudo inefectivo o politizado". En cambio, elogió la política argentina contra las violaciones de los derechos humanos en la última dictadura (1976-1983). Al respecto de este informe, Taiana aclaró: "Nuestro malestar es puntualmente hacia las declaraciones del director de la CIA".

El secretario adjunto de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, Thomas Shannon —procedente de la Administración Bush y que fue ratificado por Obama—, se preocupó en aclarar que las declaraciones de Panetta no reflejaban la "opinión del Gobierno de EE UU". A su vez, el embajador estadounidense en Argentina Wayne declaró que el director de la CIA sólo "habló de la opinión de un extranjero que lo visitó en Washington", y no se pronunció sobre su parecer. Esto fue lo que repitió ayer a Taiana en una reunión que entibió el nuevo recalentamiento bilateral, según admitieron fuentes diplomáticas argentinas.

La relación de Argentina con EE UU nunca ha sido tan crítica como las de Venezuela y Bolivia con el gran vecino del Norte, pero se ha venido deteriorando, sobre todo desde que Bush asistió a la Cumbre de las Américas de Mar del Plata, en 2005. Allí Kirchner censuró la política exterior de EE UU y el presidente venezolano, Hugo Chávez, sentenció ante una multitud el "entierro" del proyecto de Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA). Pero los lazos se dañaron mucho más cuando a los dos días de que Fernández asumiera la presidencia, en diciembre de 2007, un fiscal norteamericano acusó a Chávez de haber financiado la campaña electoral de la presidenta de Argentina. Fernández calificó esas grabaciones de "operación basura" del FBI, y el Congreso argentino aprobó una declaración de repudio contra Washington. En septiembre pasado, esas pruebas y otros testimonios volvieron a difundirse en un juicio oral, el Ministerio de Exteriores de Argentina denunció "operaciones políticas" de la justicia norteamericana y del FBI, y Shannon respondió con una defensa de la independencia judicial de su país. A partir de enero, con el Gobierno de Obama, la relación debía mejorar. Y prueba de ello fue la positiva reunión que mantuvieron la semana pasada Shannon y el número dos de Taiana, Victorio Taccetti. Obama y Fernández se conocerán a principios de abril en Londres en la cumbre del G-20 y ese mismo mes se volverán a ver en la Cumbre de las Américas de Trinidad y Tobago.