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Iraníes y rusos simulan la puesta en marcha de una central nuclear al sur de Irán

El complejo de Bushehr, construido por una empresa rusa, quiere ser ejemplo de los fines pacíficos del enriquecimiento de uranio

Expertos rusos e iraníes han hecho un simulacro de la puesta en marcha de la central nuclear de Bushehr, en el sur de Irán, según informa la televisión iraní.

El acto se ha celebrado en presencia del director de la empresa estatal atómica rusa Atomstroiexport, que construye la planta de agua ligera, Sergei Krienkov, y del director del Organización de la Energía Atómica de Irán (OEAI), Gholamreza Aghazadeh. Esta central nuclear, que todavía no tiene fecha oficial de funcionamiento, está bajo el control del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA).

Durante el simulacro, los técnicos rusos e iraníes han instalado en la central de mil megavatios barras de plomo que pesan lo mismo que las barras reales de uranio empobrecido (o poco enriquecido), en un acto calificado por las autoridades iraníes como "la puesta previa en marcha" de la central de Bushehr.

"Hoy es un día importante para el pueblo de Irán que ha esperado durante años la puesta en marcha de esta central", ha dicho Aghazadeh, quien confía en que la planta entre en funcionamiento de forma definitiva en un futuro próximo, para abastecer parte del consumo de la electricidad al país. Con esta central, Irán pretende mostrar la razón por la que quieren enriquecer uranio: para fines civiles y no para la construcción de bombas.

Larga historia

La central, ubicada a 15 kilómetros del sur de la localidad de Bushehr, a orillas del Golfo Pérsico, la comenzaron a construir en 1974 ingenieros alemanes de la empresa Siemens durante el reinado del Sha Mohamed Reza Pahlevi, destronado por la Revolución Islámica de 1979.

Después de la Revolución Islámica, los expertos alemanes a cargo del proyecto suspendieron las tareas, hasta que el 25 de agosto de 1992 se produjo un acuerdo entre Teherán y Moscú. Las labores se retomaron en enero de 1995 cuando los expertos de la empresa Atomestroiexport, se encargaron del proyecto, por un contrato superior a los mil millones de dólares.

Según el acuerdo, la planta, cuya mayor parte ya había sido construida por los ingenieros alemanes, debía de haber estado terminada hace diez años, en enero de 1999, pero desde esa fecha los expertos rusos han pospuesto su finalización.

Los rusos siempre han desmentido que esas demoras se deban a las diferencias de Teherán con la comunidad internacional sobre el programa nuclear iraní, que los occidentales ven de reojo por ser una actividad que puede servir tanto para fines pacíficos -como afirma Teherán-, como militares.