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Crisis financiera en EE UU

El secretario del Tesoro de EE UU anuncia un plan de estabilización de 1,5 billones de dólares

El Gobierno de Barack Obama presenta su propuesta para limpiar de activos tóxicos al sistema financiero y contar con fondos suficientes para activar la economía con nuevos créditos

El Gobierno de EE UU dirigido por Barack Obama ha definido su programa, basado en tres puntos, para ayudar a los bancos que se han visto duramente afectados por la crisis. Pero lo ha hecho tras un intenso debate en el que el secretario del Tesoro, Timothy Geithner, ha impuesto sus criterios contra los de algunos de los principales asesores de Obama, que querían controles más rígidos en la aplicación del gasto, según informa The New York Times. Este nuevo programa intenta reunir hasta 2 billones de dólares (cerca de 1,53 billones de euros) de parte del Tesoro, inversionistas privados y la Reserva Federal.

El plan de estabilización pretende comprar activos 'basura' en poder de los bancos por 500.000 millones de dólares, ampliables hasta un billón, y además, respaldar con otro billón nuevos préstamos a través de un programa extendido de la Reserva Federal. El Tesoro ha dicho que se establecerá un fondo de inversión público-privado, alimentado con dinero del Gobierno para absorber y eliminar los llamados activos tóxicos del maltrecho sistema financiero. Parte de ese dinero vendrá de los 350.000 millones del plan de rescate de Bush que aún están por utilizar. La esperanza del Gobierno estadounidense es que esto permita a los bancos reanudar sus créditos a empresas y particulares.

Este fondo comenzaría con 500.000 millones pero podría expandirse hasta un billón de dólares para tener mayor capacidad de maniobra financiera, ha informado el secretario del Tesoro en un discurso, recibido de forma negativa en Wall Street, que a pocos minutos del cierre caía más de 4%. El dólar también recibió con pérdidas el anuncio. Según algunos analistas, los inversores quieren claridad y resolución y en cambio ven este plan como enrevesado y oscuro. La bolsa española también se ha resentido y ha cerrado con una pérdida de más de 2%.

Fondo de estabilidad financiera

Por otro lado, Geithner ha anunciado un billón de dólares de un Fondo de Estabilidad Financiera para inyectar en la banca con el objetivo de reactivar los créditos. De este monto, se destinarán 50.000 millones en un rescate federal para tratar de evitar impagos inmobiliarios. Otros montos se destinarán a créditos estudiantiles, préstamos para coches y tarjetas de crédito.

Para las nuevas inyecciones a los bancos se ha establecido una serie de condiciones y restricciones: la obligación de informar de cómo la ayuda les permitirá mantener o aumentar el crédito; la obligación de restringir los dividendos y adquisiciones y la de limitar la compensación de sus altos ejecutivos a medio millón de dólares por año, ya anunciada por Obama.

Además, todos los bancos grandes deberán someterse a una "prueba de estrés", que evaluará si son capaces de seguir prestando y resistir si se agrava la crisis y el Gobierno aumentará el flujo de información del programa para que el público esté al tanto de cómo se desarrolla.

Escepticismo

Geithner ha dejado sin respuesta las princiales dudas sobre cómo se aplicarán los principales componentes del nuevo plan. Funcionarios de la administración Obama han reconocido que aún se tienen que tomar decisiones acerca de los aspectos más espinosos del plan, informa The New York Times. Por ejemplo, queda sin aclarar si el Gobierno podrá atraer la gran cantidad de inversión privada que busca para su plan, ya que muchas de las firmas de Wall Street, de una u otra forma, están relacionadas con el colapso del mercado inmobiliario.

Geithner ha reconocido el profundo escepticismo acerca de la transparencia y eficiencia del programa de rescate de 700.000 millones de dólares aprobado por el Congreso en octubre pasado, después de que varios altos ejecutivos de algunas instituciones financieras que han recibido dinero abusaran de la buena fe que se necesita para que el rescate sea efectivo. El espectáculo de que enormes cantidades de dinero de los contribuyentes sean suministrados a las mismas instituciones que causaron la crisis, con transparencia y supervisión limitadas, se ha sumado a la desconfianza pública", ha afirmado Geithner.

Este proyecto se une al plan de rescate aprobado por el anterior presidente George W. Bush y a los más de 800.000 millones de dólares que hoy ha aprobado el Senado como parte del plan de estímulo de la Administración Obama, plan que aún ha de pasar de nuevo por la Cámara de Representantes antes de ser firmado por el presidente.