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Lampedusa denuncia al ministro italiano del Interior por retener ilegalmente inmigrantes

El Ayuntamiento se opone al proyecto del Gobierno de establecer en la isla un centro de internamiento de 'sin papeles'

El Consejo Municipal (ayuntamiento) de Lampedusa va a denunciar ante la fiscalía de Agrigento (Sicilia) al ministro italiano del Interior, Roberto Maroni, por retener ilegalmente a inmigrantes extracomunitarios en el Centro de Primera Acogida (CPA) de la isla, en el que, pese a que sólo deberían permanecer 48 horas, algunos llevan 45 días. La denuncia se enmarca en el enfrentamiento entre el Gobierno italiano y los habitantes y autoridades de Lampedusa, a la que llegan por mar miles de inmigrantes africanos. El Gobierno quiere establecer allí un centro de internamiento de 'sin papeles', donde éstos esperarían la respuesta a su demanda de asilo o su repatriación. Hasta ahora, en la isla sólo hay un CPA, donde apenas pasan tres o cuatro días antes de ser trasladados a centros de internamiento en la península.

"Lampedusa no se va a convertir en una cárcel a cielo abierto ni aceptará ser un campo de concentración para inmigrantes. No nos venderemos por un plato de lentejas", ha dicho el alcalde de Lampedusa, Dino de Rubeis, tras informar de las acciones legales contra Maroni. La isla, a medio camino entre Sicilia y Túnez, se ha enfrascado en un enfrentamiento contra el Gobierno de Silvio Berlusconi por la decisión de Maroni de levantar un centro de retención de inmigrantes en la isla, en una antigua base de la OTAN.

Hasta esa decisión, anunciada la semana pasada, los inmigrantes que llegaban en barco a la isla, eran ingresados en el CPA, donde debían pasar 48 horas -en todo caso no más de tres o cuatro días- antes de ser trasladados a centros de internamiento en la península, donde esperaban respuesta a sus demandas de asilo -el 75% de los 36.000 extranjeros llegados a Italia por mar el año pasado lo solicitaron y a la mitad se les fue concedido, según datos de la ONU. Así, Lampedusa no era más que una estación de tránsito para los inmigrantes. Con la decisión de Maroni, la isla será la parada donde los inmigrantes esperen sus demandas de asilo o su repatriación, espera que puede ser de meses. De Lampedusa, de apenas 50 kilómetros cuadrados y poblada por unas 5.000 personas, no podrán escapar, como hacen frecuentemente en los centros de internamiento de la Italia continental.

La decisión de paralizar los traslados a la península ha provocado que 1.318 personas, según datos oficiales, se hacinen en un CPA con capacidad para 700. Los lampedusianos se oponen al Gobierno porque creen que la presencia masiva de inmigrantes acabará con el turismo del que vive la isla y han iniciado una campaña de huelgas y protestas que continuará mañana. El enfrentamiento alcanzó el sábado su punto álgido, cuando los inmigrantes del CPA se escaparon y recorrieron Lampedusa. Casi todos volvieron al CPA el mismo día sin mayores problemas -seis de los 20 que no regresaron han sido detenidos por tener pendientes órdenes de expulsión. Según Berlusconi, los inmigrantes salieron "a tomar una cerveza, como suelen hacer". Hoy, el párroco de la isla, don Stefano Nastasi, ha invitado a Berlusconi ha viajar a Lampedusa a "tomarse una cerveza con los inmigrantes" y conocer su verdadera situación. Además, ha invitado también al Papa Benedicto XVI a "decir un par de cosas sobre inmigración".

Huelga de hambre

Este lunes, el Gobierno ha dado datos sobre los inmigrantes que hay en Lampedusa. El responsable de Inmigración, Mario Morconi, ha dicho que hay 1.318 inmigrantes en el CPA, todos hombres menos dos mujeres que están en la enfermería. La semana pasada 80 mujeres -y no 400 como dicen los vecinos- fueron trasladadas a la antigua base de la OTAN que se quiere convertir en centro de internamiento permanente. De ellas, 16 son tunecinas y se han declarado en huelga de hambre; 55 son nigerianas y todas han pedido asilo. El resto son marroquíes.

Morcone reconoce que la situación de higiene en el CPA es "difícil", porque hay mucha gente y no se pueden limpiar las instalaciones como si estuviera en su capacidad normal. Mañana, el ministro del Interior, Roberto Maroni, viajará a Túnez para negociar la repatriación del millar de tunecinos retenidos en Lampedusa.

En tanto, esta tarde, hacia las 15.45 unos 70 inmigrantes, en varios grupos, han sido embarcados en un avión, según ha podido constatar este enviado especial en el aeropuerto de la isla. El destino del vuelo es incierto: según la agencia oficial italiana Ansa se dirige a la ciudad de Bari. Según empleados del aeropuerto su destino es Crotone (Calabria).

Denuncia de la ONU

El conflicto que enfrenta a Lampedusa con el Gobierno es, para ACNUR, fruto de que Berlusconi quiere acabar con el modelo de acogida italiana a los demandantes de asilo. La portavoz de ACNUR en Italia, Laura Boldrini, califica este modelo como "uno de los más eficaces y garantistas de Europa". El 75% de los 36.000 extranjeros llegados a Italia por mar el año pasado lo pidieron. Muchos de ellos llegan de zonas en conflicto, como Somalia, Eritrea o Darfur, por lo que se les concede a la mitad de ellos. Una vez llegados a suelo italiano (Lampedusa u otras costas) esperan la resolución de sus peticiones en centros de internamiento en la península. Los que obtienen asilo se quedan y los que no, reciben órdenes de expulsión, que no significa que sean efectivamente expulsados: muchos escapan y se quedan en Italia. Según Boldrini, ACNUR teme que el Gobierno intenta acabar con el modelo de acogida de los demandantes de asilo.

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