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El conflicto de Oriente Próximo

Ban Ki-moon asegura que la ONU investigará los ataques isralíes contra sus sedes

El secretario de la ONU visita Gaza y se reúne con el primer ministro israelí, Ehud Olmert

El secretario general de Naciones Unidas (ONU), Ban Ki-Moon, ha pedido una investigación de los ataques israelíes contra edificios del organismo internacional en Gaza y ha lamentado la fotografía presenta la franja después de la ofensiva.

Como parte de su gira por Oriente Próximo, destinada a apuntalar el frágil alto el fuego entre Israel y el movimiento islamista Hamás, Ban ha condenado el "excesivo uso de la fuerza" por parte del Ejército israelí. "He visto sólo destrucción. Estoy bloqueado y alarmado", ha dicho el secretario general de la ONU en una rueda de prensa. Ban ha asegurado que además la ONU iniciará una profunda investigación sobre los responsables que ejecutaron el bombardeo en una sede del organismo internacional en el interior de Gaza.

Ban ha visitado Gaza durante unas horas, tres semanas después de la Ejército israelí pusiese en marcha su operación Plomo sólido con el objetivo de combatir a los milicianos de Hamás en su territorio. El máximo responsable de la ONU también visitará el sur de Israel, la zona más afectada por los disparos de cohetes de los milicianos palestinos. Antes de su entrada en la franja, Ban se ha reunido con el primer ministro israelí, Ehud Olmert.

Territorio arrasado

A sus espaldas abandonan un territorio arrasado en el que se han destruido o dañado seriamente el 15% -25.000- de las casas de Gaza, según una agencia de Naciones Unidas. Un oficial citado por el diario Maariv lamentaba: "Si hubiera dependido de las tropas, habríamos arado con excavadores el centro de la ciudad de Gaza". Más de 1.300 palestinos, la mayoría civiles, han muerto bajo el fuego israelí en una campaña despiadada de 23 días.

"Mataban también a los animales, a los burros y las vacas", comentaba un residente de la franja que visitó las zonas agrícolas y ganaderas. A las acusaciones de médicos y funcionarios de Naciones Unidas de que el Ejército israelí empleó bombas de fósforo blanco en zonas densamente pobladas y proyectiles que provocan amputaciones de piernas y quemaduras que alcanzan los huesos, se ha sumado hoy la imputación de varios Gobiernos árabes. Aseguran que también lanzaron munición con uranio empobrecido.

El panorama era pavoroso en varios campos de refugiados y barrios de Gaza. Aunque Israel franquea el paso a algunos cooperantes, a la inmensa mayoría de los periodistas se les sigue prohibiendo la entrada. Esgrimían razones de seguridad para vetar su presencia, pero esos motivos han desaparecido y la censura informativa prosigue.