Rice urge a Pakistán a colaborar en la investigación de los atentados de Bombay

India asegura que los terroristas procedían de Pakistán

Washington / Bombay - 01 dic 2008 - 04:38 UTC

El ataque terrorista de Bombay, en el que han muerto 183 personas y otras 300 más han resultado heridas, amenaza con afectar gravemente a las siempre delicadas relaciones entre India y Pakistán, después de que el viceministro del Interior indio, Shakeel Ahmad, afirmase esta madrugada (hora española) que todos los asaltantes que participaron en los ataques coordinados en la capital financiera de India procedían del país vecino. En paralelo a esta tensión, la secretaria de Estado de Estados Unidos, Condolezza Rice, ha pedido toda la colaboración de Islamabad para luchar contra el terrorismo en la región.

"No quiero lanzar conclusiones precipitadas, pero creo que ahora es momento para una absoluta, completa y total cooperación y transparencia de Pakistán", ha dicho Rice en su escala en Londres, donde se reunirá con el primer ministro Gordon Brown, antes de viajar a Bombay. La jefa de la diplomacia estadounidense ha partido hoy a Europa en el marco de un viaje oficial que estaba previsto desde hace tiempo, y que la llevará a Londres y a Bruselas, donde asistirá a la reunión de los ministros de Exteriores de los países miembros de la OTAN. La travesía de Rice también incluía a Roma, Helsinki y Copenhague, paradas que ahora tendrá que aplazar o incluso suspender. En Helsinki iba a asistir a la reunión ministerial de la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE).

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Este viaje supone un espaldarazo de Washington al Ejecutivo indio y se lleva a cabo por petición expresa del presidente George W. Bush. De esta manera, Bush pasa de las palabras a la acción, después de que prometiera el sábado a las autoridades indias "pleno apoyo" durante la investigación. Bush calificó los atentados como un "asalto a la dignidad humana", y aseguró que los terroristas "no tendrán la última palabra".

Clima enrarecido

Su visita tendrá lugar en medio de un clima político enrarecido por el estruendo de las bombas. Este domingo dimitió el ministro del Interior en paralelo a la decisión del Gobierno de ese país de crear un organismo antiterrorista que coordine la lucha contra esa amenaza.

Mientras tanto, el viceministro del Interior indio ha asegurado en una entrevista a la BBC que todos los asaltantes que participaron en los atentados de Bombay procedían de Pakistán, país musulmán que se separó de la India -de mayoría hindú- en 1947 y con el que desde entonces mantiene una agria relación. "Los terroristas fallecidos en los últimos días en los enfrentamientos de Bombay eran oriundos de Pakistán", ha declarado.

Pakistán se ha desvinculado de los atentados y ha negado cualquier relación con el asalto sangriento a los hoteles Taj Majal, Trident-Oberoi y al centro cultural judío. Además, ha advertido de que si aumenta la tensión enviará a la frontera con India soldados ya desplegados en el límite occidental con Afganistán, donde el Ejército paquistaní se enfrenta a Al Qaeda y combatientes talibanes en una campaña liderada por Estados Unidos.

Los dos países, que tienen en común su carácter de potencia nuclear, se han enfrentado en tres guerras desde 1947. Estuvieron al borde de un cuarto conflicto después de un ataque en el 2001 contra el Parlamento indio del que Nueva Delhi también responsabilizó a Pakistán.

"Aumentaremos la seguridad y la fortaleceremos a nivel de guerra como nunca lo hemos hecho antes", dijo ayer el ministro de Estado para Asuntos Internos de la India, Sriprakash Jaiswal. Esta amenaza desde Nueva Delhi también podría tener su respuesta en Islamabad, donde la presión de Washington y su vecino indio no ha sentado nada bien. Según publica el diario The Guardian, la inteligencia paquistaní ha amenazado con poner fin a las operaciones militares contra los talibanes y retirar a sus más de 100.000 soldados de la frontera de Afganistán. Pakistán tomaría esta decisión, según la información del periódico británico, de continuar las presiones de India tras los atentados.

Bombay vuelve a caminar. Lo hace en recuerdo de las casi 200 vidas que 10 terroristas se llevaron por delante la semana pasada de forma indiscriminada. El ataque paralizó el centro financiero de la India, amedrentó a un país, potencia emergente a la que le toca ahora reaccionar. AGENCIA ATLAS

Ingresado en Londres un español herido en Bombay

Rafael Beaus, marido de María Rosa Romero, con la que forma el matrimonio herido en el ataque al Hotel Taj Mahal de Bombay, ha tenido que ser hospitalizado al hacer escala en Londres a las 07:00 de esta mañana durante su viaje de regreso a España.

Beaus ha requerido una transfusión de sangre al producírsele una hemorragia en el catéter que lleva puesta a causa de un neumotórax. La familia quería embarcarlo rápidamente en el avión a Barcelona, pero los médicos han desaconsejado el cambio de avión y el viaje subsiguiente. La familia desconoce cuánto tiempo tendrá que permanecer en Londres.

El matrimonio se encontraba en el vestíbulo del hotel cuando se produjo el asalto de los terroristas. Una granada hirió a ambos, que hubieron de fingirse muertos para evitar ser rematados. Varias esquirlas de la granada entraron en el cuerpo de Romero, mientras que su marido, entre otras cosas, tiene roto el fémur.

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