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El comandante de la 'Caravana de la muerte', condenado a seis años de prisión en Chile

Arellano Stark, sentenciado junto a otros cuatro oficiales por el asesinato de cuatro simpatizantes de Salvador Allende

El general retirado Sergio Arellano Stark, que en 1973 comandó la llamada Caravana de la muerte, que asesinó a un centenar de presos políticos, fue condenado hoy a seis años de prisión efectivos por uno de los crímenes cometidos en su recorrido. La sentencia ha alcanzado también otros cuatro represores y se refiere al episodio San Javier, una localidad situada a 275 kilómetros al sur de Santiago, donde el 2 de octubre de 1973 los miembros de la comitiva encabezada por Arellano Stark sacaron de la cárcel y asesinaron a cuatro presos políticos.

El fallo definitivo por el delito de homicidio, según han informado fuentes judiciales, fue pronunciado por la II Sala Penal de la Corte Suprema y es la primera condena que supone la entrada efectiva de Arellano Stark en prisión.

También a seis años de prisión efectiva (sin beneficios) fue sentenciado Carlos Romero Muñoz, mientras Mario Cazenave Pontanilla, José Parada Muñoz y Julio Barrios Espinace fueron condenados a cuatro años de presidio, pero con el beneficio de libertad vigilada por el asesinato de Teófilo Arce Toloza, José Sepúlveda Baeza, Leopoldo González Norambuena y Segundo Sandoval Gómez, funcionarios o simpatizantes del gobierno de Salvador Allende.

Los magistrados han absuelto a Claudio Lecaros Carrasco y Gabriel del Río Espinoza. El máximo tribunal chileno también ha establecido que el Fisco debe pagar 80 millones de pesos (unos 130.000 dólares) como indemnización por daño moral a las dos querellantes del caso.

La "Caravana de la Muerte" dejó, entre octubre y noviembre de 1973, una secuela de asesinatos de norte a sur de Chile, en un recorrido ordenado por el propio Augusto Pinochet, que nombró a Arellano Stark su "oficial delegado".

La comitiva se movilizaba en un helicóptero "Puma" y sus crímenes fueron desvelados en los años 80 por la periodista Patricia Verdugo, ya fallecida, cuya investigación dio origen a "Los Zarpazos del Puma", un libro que como aún imperaba la dictadura, circuló de forma ilegal, lo que no impidió que rompiera todas las marcas de venta.