Reportaje:

El debate de 'la incógnita Palin'

La 'número dos' republicana siembra grandes dudas por su falta de experiencia política en su duelo contra el experto demócrata Joe Biden

Pocas veces un debate entre los segundos espadas de la campaña presidencial ha dado tanto que hablar en Estados Unidos. Esta noche la republicana Sarah Palin y el demócrata Joe Biden comparten escenario en el único duelo de candidatos a la vicepresidencia de la Casa Blanca, pero toda la atención gira en torno a la mediática hockey mom, la madre ultraconservadora y peleona que tendrá que demostrar su valía ante uno de los políticos más expertos del mapa estadounidense.

A poco menos de 24 horas para el comienzo del debate en la Universidad de Washington, St. Luis, la prensa estadounidense ya destaca la diferencia de estilos entre Joe Biden y Sarah Palin, que suspendieron sus actos públicos esta semana y prepararon con sus asesores el enfrentamiento de esta noche. Biden ha estado en su casa de Delaware mientras Palin ha permanecido recluida en el rancho de John McCain en Arizona.

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Visto sobre el tapete, los currículos de uno y otro muestran un abismo entre un veterano senador de 65 años y una joven gobernadora de 44. Biden, con más de tres décadas de experiencia en el Senado y reconocido por sus propios compañeros como uno de los hombres más competentes del Partido Demócrata, tendrá enfrente a una política que hace apenas un mes era una auténtica desconocida, incluso para las bases republicanas.

Contra sí misma

De alguna manera, Palin no sólo tendrá que enfrentarse a Biden, sino también a sí misma. La número dos del Partido Republicano tiene un verdadero test en este debate, después de desinflarse en las encuestas de manera estrepitosa y mostrar importantes carencias políticas.

La republicana, que se sacó el pasaporte este año por primera vez, ha demostrado su falta de conocimiento en política exterior durante las tres entrevistas que concedió a la televisión estadounidense. Defensora acérrima de su "comandante en jefe John McCain", amenazó a Irán, dejó en el aire la posibilidad de atacar Rusia si volvía a invadir Georgia e incluso llegó a rescatar las mentiras del 11-S que vinculaban a Sadam Hussein con Al Qaeda, una falsa teoría descartada por la propia Administración Bush. Unas cosas y otras motivó que tomase un curso acelerado de política internacional en la última cumbre de Naciones Unidas, donde en poco menos de dos días se reunió con varios líderes mundiales. Fue su bautizo internacional.

Su único aval político: haber sido gobernadora del exótico Estado de Alaska durante dos años. Al mismo tiempo tiene credenciales fuera del ámbito de los despachos que parten de su arrolladora personalidad. Contraria al aborto, ferviente defensora de la tenencia de armas y con un discurso imprevisible y encendido, Palin se autodefine una luchadora que no da nunca su brazo a torcer. Tampoco lo hará hoy en pleno debate con Biden. Entrevistada recientemente en CBS News, Palin aseguró ante las dudas: "He estado escuchando sus discursos (los de Joe Biden) en el Senado desde que estaba en segundo grado. Yo soy la energía nueva, la cara nueva, las ideas nuevas... y él no".

Biden, largo historial

El demócrata, un católico de origen irlandés, lleva 35 años en la vida política en Washington, destacando por su dialéctica tecnócrata y competente. "John McCain dijo que perseguiría a Bin Laden hasta las puertas del infierno. Eso está bien, pero diré una cosa: el presidente Barack Obama le perseguirá en vida y luego le mandará al infierno", dijo Biden entre los aplausos y risas de los presentes en un mitin. Por su facilidad para levantar risas, todos los analistas coinciden: tendrá que corregir su tendencia a hablar de más, como cuando aseguró que Obama era "el primer político afroamericano en ser brillante, limpio y apuesto". Tampoco podrá ser demasiado agresivo ni condescendiente en su enfrentamiento con Palin.

Senador desde los 29 años, Biden refuerza la candidatura de Barack Obama gracias a su trayectoria. La política internacional es su fuerte. El demócrata ha sido presidente del comité de Relaciones Exteriores del Senado. También se ha presentado en dos ocasiones, 1988 y 2008, a candidato presidencial por el Partido Demócrata, y ahora tiene su ticket como número dos.

Las encuestas además le son favorables. Según el ultimo sondeo de The Washington Post/ABC News, el demócrata está mejor valorado que la republicana, incluso el 85% de los consultados cree que Palin no tiene suficiente experiencia para ser vicepresidenta. El debate de esta noche sacará de dudas.

Traspié en la víspera del debate

El debate ha empezado con un traspié. Ayer, durante los preparativos, la moderadora del duelo, la periodista Gwen Ifill, acabó en silla de ruedas tras lesionarse un tobillo en el plató donde se desarrollará el cara a cara.

Iffil, reconocida periodista afroamericana de la television pública PBS, ha cobrado protagonismo en los últimos días en la prensa estadounidense al surgir dudas sobre su objetividad como moderadora del duelo, después de conocerse que está preparando un libro que promociona a Barack Obama y defiende a otros políticos negros que se han beneficiado de la lucha por los derechos civiles.

El libro, titulado Un paso adelante: La política y la raza en la era de Obama, verá la luz precisamente en enero, cuando el próximo presidente de los Estados Unidos jure su cargo. Medios conservadores han recordado un momento en el debate en 2004 entre el vicepresidente Dick Cheney y el candidato demócrata a la vicepresidencia, John Edwards, en el que Ifill, quien también era la moderadora, no dejó más tiempo que el permitido a Cheney para responder a una pregunta.

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