Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Tzipi Livni se perfila favorita para suceder a Olmert como líder del partido Kadima

El primer ministro israelí y el presidente palestino se reúnen para revisar el proceso de paz

La ministra de Exteriores, Tzipi Livni, se perfila como la primera opción para tomar las riendas de Israel si se confirman los pronósticos y gana las elecciones internas con las que el gobernante partido Kadima se dota mañana de nuevo líder. Sería la primera mujer desde Golda Meir en la década de 1970 en asumir el poder israelí, en momentos en que el país está enfrascado en negociaciones para alcanzar una paz definitiva con los palestinos.

Según una encuesta publicada hoy, Livni cuenta con un 47% de las preferencias frente a su más cercano rival, el ministro de Transporte, Shaul Mofaz, con 28% de apoyo en las elecciones internas en las que votan unos 74.000 afiliados a Kadima. La cita sirve para sustituir como máximo dirigente de esa formación política al primer ministro, Ehud Olmert, cuya dimisión por varios escándalos de corrupción ha hipotecado el futuro político del Estado judío y, por extensión, de la negociación con los palestinos.

Los analistas advierten de que las encuestas hay que verlas con cuidado, ya que sólo se espera que vote la mitad de los miembros del partido, lo que podría deparar sorpresas en la jornada de mañana. Para evitar una segunda vuelta, el ganador necesita más del 40% de los votos.

Olmert, al anunciar las elecciones adelantadas, ha dicho que dejará el puesto una vez se elija al nuevo líder del partido Kadima, una formación creada en 2005 por el ex primer ministro Ariel Sharón con el ala menos radical del conservador partido Likud y alguna figura histórica del laborismo como el actual presidente del Estado de Israel, Simón Peres.

Reunión Olmert-Abbas

Paralelamente, Olmert se ha reunido con el presidente palestino, Mahmu Abbas, en lo que sería su último encuentro para tratar de alcanzar un acuerdo de paz. Antes de la reunión, fuentes cercanas a Olmert habían dicho que el primer ministro buscaría apurar un pacto de última hora, pero al parecer no ha podido lograrse.

La entrevista de esta tarde, celebrada con gran secretismo, fue ante todo "una despedida informal" de Olmert con la que "la parte palestina quería demostrar que está dispuesta a negociar con él y con quien sea", según fuentes palestinas cercanas al diálogo de paz.

Ambos dirigentes han repasado el estado del proceso negociador, lanzado el pasado noviembre en la Cumbre de Annapolis (EEUU) y que tiene como objetivo alcanzar un acuerdo de paz antes de que acabe el año, según las fuentes.