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Rusia comienza a entregar a Georgia el control de las zonas invadidas

Las autoridades georgianas denuncian la destrucción que causan los soldados rusos en su retirada, pero Moscú lo niega

Rusia ha comenzado hoy, finalmente, a entregar a Georgia el control de los puntos que ha invadido durante la guerra de seis días que han mantenido por la región separatista georgiana de Osetia del Sur. Policías georgianos han entrado en Gori, la más castigada por los combates por su posición estratégica, para retomar el control de la ciudad de manos de los soldados rusos. También se ha iniciado la retirada en la ciudad portuaria de Poti, a orillas del mar Negro. Tbilisi ha denunciado que se están produciendo explosiones y que los rusos están "destruyendo" ambas ciudades, pero Moscú sólo reconoce que están destruyendo instalaciones militares y restos de artillería.

La entrega de Gori ha comenzado a primera hora con la llegada de un equipo de policías, recibidos por los soldados rusos. Más tarde, han llegado soldados georgianos: "Las fuerzas georgianas han tomado de nuevo el control de Gori a medida que se retiran las tropas rusas", ha reconocido el portavoz del Ministerio, Chota Utiashvili. Pese a ello, "durante otros dos días las tropas rusas permanecerán en la región para realizar procedimientos de entrega de las funciones de control a los organismos de aplicación de la ley georgianos. Después de eso se retirarán", ha explicado el general Vyacheslav Borisov.

Gori, situada a apenas 30 kilómetros de la frontera con Osetia y cruzada por la única carretera que comunica el este con el oeste del país, ha sido la ciudad más castigada en el conflicto. Según datos preliminares del Gobierno georgiano, cerca de 40.000 personas, el 80% de la población, huyeron de la ciudad ante el avance de las tropas rusas, cuyo mando asegura que el agua y la electricidad han sido ya restablecidas.

El Gobierno georgiano anunció anoche el acuerdo de retirada, pero esta mañana ha denunciado que los rusos "están destruyendo" la ciudad, así como el puerto de Poti, el principal del país. El Ministerio georgiano del Interior ha asegurado que "hay ruido de explosiones" en Gori, que "están minando la ciudad y la están destruyendo". También ha denunciado que están "destruyendo todo en el puerto de Poti y las nuevas carreteras construidas al oeste de Georgia", cerca de la otra región separatista, Abjazia.

Actividad en Poti

Otro de los puntos de Georgia de donde debían salir los rusos en virtud del alto el fuego es el puerto de Poti, en el Mar Negro. Si bien esta mañana parecía que se producía efectivamente esa retirada, confirmada incluso por el Gobierno de Georgia, horas después, los tanques rusos han vuelto a la ciudad, según ha informado a Reuters un trabajador del puerto, Nikoloz Gogoli, que ha asegurado que son soldados rusos de paz, con distintivos azules. Los barcos rusos llevan días en la costa abjaza del mar Negro. Según el alcalde de Poti, Iván Saguinadze, "están destruyendo sus infraestructuras militares y navales". Otro empleado del puerto ha explicado que las tropas rusas han hundido seis embarcaciones guardacostas georgianas amarradas en Poti.

El mando militar ruso ha asegurado que "no hay combates en Poti", aunque reconoce que "Poti, como otros lugares, está en la zona de responsabilidad de la fuerza [rusa] de paz, por lo que es legítimo que haya allí grupos especiales para recoger datos de inteligencia e información".