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Rusia aclara que no ha habido acuerdo en el G-6 para imponer nuevas sanciones contra Irán

Moscú admite que algunos países lo han propuesto, pero asegura que no hay nada decidido en firme

El embajador de Rusia ante Naciones Unidas, Vitali Churkin, ha aclarado que el grupo de potencias que negocia con Irán sobre su controvertido programa atómico -EE UU, Rusia, China, Francia, Reino Unido y Alemania- aún no ha alcanzado un acuerdo definitivo acerca de la decisión de imponer nuevas sanciones a Irán por su negativa a suspender su programa nuclear, contradiciendo así las declaraciones anteriores de un portavoz británico.

Churkin admite que algunos de los países del grupo propusieron que el Consejo imponga una cuarta ronda de sanciones a Teherán, pero asegura que "no ha habido acuerdos o entendimientos firmes ni ningún tipo de trabajo coordinado al respecto".

Horas antes, fuentes de los gobiernos británico y estadounidense habían asegurado que el G-6 sí había llegado a un acuerdo, y que se decidió también, tras una conferencia telefónica, que Javier Solana, responsable de la política exterior de la UE, mantendría un "contacto informal" con el negociador nuclear iraní, Said Jalili.

Rusia, que reconoce que Teherán no ha respondido aún a las propuestas presentadas por la comunidad internacional para que cese sus actividades nucleares, asegura que se mantendrán abiertas todas las vías de negociación para aclarar la postura de Irán, e insiste en que Moscú buscará una "solución dialogada" para el conflicto.

Presión estadounidense

Antes de las negociaciones del G-6, la Casa Blanca había anunciado que abogaría por "medidas punitivas" contra Teherán tras la ambigua respuesta iraní a la oferta occidental para que deje en suspenso su programa nuclear. La propuesta consistía en una "doble congelación": congelación del enriquecimiento de uranio por congelación de sanciones.

Dana Perino, portavoz del presidente de EE UU, George W. Bush, declaró que el G-6 "no va a tener otra opción que tomar medidas punitivas" contra Irán, "en ausencia de una respuesta positiva a la generosa oferta" que se le formuló el 22 de julio en una reunión entre Solana y Jalili. En aquella cita, se ofreció a Teherán la llamada "doble congelación" y se dio un plazo de 15 días para responder. La respuesta llegó el martes, fuera de plazo, y resultó ambigua, aunque trascendió que no incluía una suspensión de los programas de enriquecimiento de uranio.

A raíz de esa respuesta, los países del G-6 se dieron cita este miércoles para debatir cómo reaccionar. Washington, Londres y París se habían declarado partidarios de las sanciones, mientras que Moscú, Pekín y Berlín, más reacios a las sanciones aunque han apoyado las ya adoptadas, habían permanecido en silencio.