Chávez y Uribe decretan el inicio de nueva etapa en sus relaciones

Los presidentes de Venezuela y Colombia dan por terminada la crisis diplomática tras una reunión privada para reactivar la cooperación bilateral

Los presidentes venezolano, Hugo Chávez, y colombiano, Alvaro Uribe, han decretado este viernes el inicio de una nueva etapa en las relaciones bilaterales, tras dar por superada la crisis diplomática abierta entre ambos países hace ocho meses.

Tras un encuentro a solas de más de tres horas en el Centro de Refinación de Paraguaná, 500 kilómetros al oeste de Caracas, Chávez y Uribe comparecieron ante la prensa, sonrientes y bromeando sobre el almuerzo con plátanos, para calificar de "fresca, positiva y buen ejercicio de liderazgo" su reunión. "A partir de hoy comienza una nueva etapa" en las relaciones colombo-venezolanas, "hemos decidido retomar, y lo hacemos a plenitud de sentimientos y voluntad, el camino que venimos construyendo (...) que bastantes cosas positivas logramos", declaró Chávez. Uribe agregó que en adelante queda que "las cancillerías y embajadas" de los dos países inicien una "muy acelerada dinámica" para recuperar el tiempo perdido en materia de cooperación bilateral.

El gobernante venezolano ha precisado que su Gobierno ya ha dado instruciones para que sean "retomados todos los temas" que se habían suspendido durante la crisis, entre ellos la construcción de una tubería de gas binacional conocida como gasoducto Transguajiro. "Queremos que siga creciendo el comercio gigantesco", ha aseverado Chávez, en referencia al intercambio bilateral que se acerca a los 6.000 millones de dólares. El gobernante venezolano ha agregado que su colega colombiano ha aceptado su petición de establecer "esquemas de cooperación más efectivos en la lucha contra el narcotráfico".

Uribe, por su parte, ha resaltado las potencialidades de los dos países en materia agrícola, energética y comercial, y en este último aspecto ha destacado la importancia de que la finalidad no sea solo "lucrativa" sino que sea además un "factor de integración".

Al ser preguntado sobre el conflicto interno colombiano y su posible nueva participación, Chávez respondió que "sería muy pronto para hablar de eso", aunque reiteró la disposición de su Gobierno para ayudar al proceso de paz en el vecino país. En ese sentido, Uribe ha sostenido que el deseo de su Gobierno es que la guerrilla de las FARC libere a los 27 rehenes calificados de "canjeables", y luego encaminarse a un proceso de paz. También ha aseverado que su "gran prioridad es avanzar en las relaciones con Gobiernos de pueblos hermanos, como el gobierno del presidente Chávez aquí en la hermana República de Venezuela".

Uribe viajó a Venezuela acompañado del ministro de Comercio, Industria y Turismo, Luis Guillermo Plata; el vicecanciller, Camilo Reyes; la secretaria privada, Alicia Arango, y el secretario de Prensa, César Mauricio Velásquez, entre otros miembros de su Gabienete.

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Distanciamiento

El resquebrajamiento de las relaciones entre ambos países comenzó en noviembre pasado, cuando Uribe mostró su rechazo a que Chávez continuara mediando con las FARC para lograr un acuerdo humanitario de intercambio de guerrilleros encarcelados por rehenes de las Fuerzas Armadas Revoluionarias de Colombia (FARC). Pero el momento más delicado se presentó el pasado 1 de marzo cuando tropas aerotransportadas colombianas atacaron un campamento clandestino de las FARC en territorio de Ecuador, incursión en la que murieron 26 personas, entre ellas Raúl Reyes, segundo jefe de dicha organización.

Chávez ordenó entonces la retirada del embajador en Bogotá y el traslado de tropas a la frontera, aunque concretado en unas obsoletas piezas mecanizadas AMX-13 y algunos batallones que fueron alistados a la carrera. Sin embargo, más perjudicial para ambos países fue la relativa paralización del comercio bilateral que afectó a importantes capítulos de las exportaciones colombianas a Venezuela. Chávez amenazó entonces con sustituir las compras en Colombia, que ascienden a cerca de 5.000 millones de dólares, y acudir a los mercados de otras naciones, como Brasil y Argentina.

Estas medidas estuvieron acompañadas de ataques verbales en los que Chávez llamó a Uribe "pupilo y un peón de Washington, criminal, lacayo, paramilitar", entre otros calificativos, además de declarar que en Colombia había un gobierno "narcoparamilitar". Bogotá por su parte amenazó con llevar a Chávez a una corte penal internacional y acusarlo de colaborar con las FARC.

El cambio radical en el gobernante venezolano se produjo hace apenas unos días, cuando anunció que recibiría a Uribe como a un "hermano" porque, según argumentó, en las familias también se producen disputas que deben arreglarse.

Hugo Chávez y Álvaro Uribe se saludan cordialmente a la llegada de éste último a Venezuela para una reunión bilateral
Hugo Chávez y Álvaro Uribe se saludan cordialmente a la llegada de éste último a Venezuela para una reunión bilateralAP

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