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Irlanda no piensa proponer ninguna solución a la crisis de la Unión Europea

El presidente español y Merkel apuestan en cambio por continuar el proceso de integración después del 'no' irlandés.- Esta tarde y mañana, reunión clave en Bruselas

La delegación irlandesa en la cumbre de la UE que se celebra en Bruselas no ha tardado en enfriar los ánimos de quienes tenían sus esperanzas puestas en un encontrar una salida tras el 'no' irlandes al Tratado de Lisboa. El ministro de Asuntos Exteriores, Micheal Martin, ha dicho que su país "no tendrá ninguna solución a ofrecer en octubre", fecha que muchos líderes de los 27 consideran como clave para reactivar el proceso.

Por su parte, el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, llegó el jueves por la tarde a Bruselas para participar en esta reunión en la que además de la negativa de Irlanda a ratificar el Tratado de Lisboa, se analizará la reacción de la UE ante la subida de precios de los alimentos y el combustible y el mantenimiento o no de las sanciones a Cuba.

Zapatero, quien llegó acompañado del ministro de Asuntos Exterires, Miguel Angel Moratinos, fue recibido por el presidente de turno del Consejo, el primer ministro de Eslovenia, Janez Janza, y el jefe de la diplomacia eslovenia, Dimitrij Rupel. A lo largo la tarde del jueves y de la jornada del viernes los presidentes y primeros ministros de los Veintisiete analizarán la consecuencias del "no" irlandés y la manera de seguir adelante con el proceso de ratificación y la reforma de la UE, sin dejar atrás a Irlanda.

Este será el asunto principal en la cena de mandatarios de esta noche, en la que el primer ministro irlandés, Brian Owen, explicará las razones del resultado del referéndum y su propuesta para solventar la crisis en la que podría sumir a Europa.

Europa a dos velocidades

La Europa de las dos velocidades vuelve a la primera línea de salida. Después del no irlandés al Tratado de Lisboa, los distintos puntos de vista sobre el futuro del proyecto europeo en común se han manifestado en vísperas de la cumbre que ayer reunió desde las 17.00 horas a los Jefes de Estado y de Gobierno en Bruselas.

El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durâo Barroso, y el primer ministro irlandés, Brian Cowen, han mantenido una entrevista en la que han coincidido en la necesidad de respetar el voto de los irlandeses y dar tiempo a Dublín para que busque una solución. Ambos han declinado proporcionar ningún calendario. Cowen ha considerado que la respuesta tardará en llegar y será más lenta de lo previsto, mientras Barroso ha apuntado que la cumbre informal que se celebrará en octubre bajo presidencia francesa podría ser una buena ocasión para revisar el proceso.

En busca de la unanimidad

Sin embargo, el ritmo que buscan otros líderes de la Unión es distinto en un momento de turbulencias políticas. Francia, Alemania o España así se han manifestado desde que se produjo el rechazo irlandés.

En la misma línea se ha pronunciado la canciller alemana, Angela Merkel, que ha abogado por regresar a la unanimidad en Europa. Desde Berlín, Merkel ha pedido una solución en conjunto para superar el bloqueo y ha instado a los Veintisiete a alcanzar nuevos acuerdos que permitan el desarrollo de las instituciones europeas.

El Tratado ha sido ratificado por la vía parlamentaria por 19 países comunitarios, el último de ellos el Reino Unido, en un procedimiento que concluyó ayer mismo. Entre hoy y mañana, los mandatarios decidirán con toda probabilidad seguir adelante con el procedimiento de ratificación en los nueve Estados miembros. Aunque muy pocos lo reconocen en público, todos se han hecho ya a la idea de que el flamante Tratado de Lisboa no entrará en vigor el 1 de enero de 2009 como estaba previsto. El nuevo tratado era la solución de recambio a la Constitución europea, que naufragó también por el voto popular en los referendos celebrados en Francia y Holanda en 2005.

Berlusconi afirma que Europa ha dado un paso atrás sin líderes como Aznar o Blair

El mismo día que se arranca la cumbre de la Unión Europea (UE) el presidente del Gobierno italiano, Silvio Berlusconi, ha afirmado que ?Europa ha perdido personalidad y protagonismo? al desaparecer figuras como ?Tony Blair, José María Aznar y Jaques Chirac?."Voy a Europa después de dos años (lo que ha durado el Gobierno de Romano Prodi) y la encuentro cambiada", ha asegurado Berlusconi, quien ha dicho echar de menos a ex mandatarios como el británico Tony Blair, el español José María Aznar o el francés Jacques Chirac. Il Cavaliere ha dicho estas palabras durante su intervención en la asamblea de la asociación de comerciantes Confcomercio donde ha reconocido que cree que con los nuevos líderes ?Europa ha dado un paso atrás?.La Cámara de Diputados italiana debatirá el próximo julio el proyecto de ley de ratificación del Tratado de Lisboa, aprobado por el Consejo de Ministros el pasado 30 de mayo.

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