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Bush pide que se exploten las reservas de Alaska para paliar la subida del petróleo

El presidente de EE UU ha pedido al Congreso que levante la prohibición de construir plataformas petroleras en aguas estadounidenses

El presidente de EE UU, George W. Bush, ha hallado su 'fórmula' particular para combatir el continuo aumento en los precios del petróleo. El inquilino de la Casa Blanca ha pedido hoy al Congreso que permita las extracciones de petróleo en alta mar en las costas estadounidenses y ha reiterado su defensa de comenzar la prospección en la Reserva Nacional Ártica de Vida Animal de Alaska.

Bush ha alegado que los pozos contienen tres veces más fuel -unos 18.000 millones de barriles- que las reservas probadas en Arabia Saudí, añadiendo que los últimos repuntes del precio del barril han convertido en rentables unas labores en las que hasta ahora no salían las cuentas.

En una intervención en la rosaleda de la Casa Blanca, Bush ha achacado al Congreso, dominado por los demócratas, buena parte de la culpa de la escalada de precios de la gasolina en Estados Unidos y le ha instado a aprobar cuatro medidas para aumentar la producción. La novedad, entre ellas, es el levantamiento de la prohibición de construir plataformas petroleras en aguas estadounidenses en alta mar, que está vigente desde hace más de 25 años. Esa restricción "está anticuada y es contraproducente", ha dicho Bush.

La segunda propuesta de Bush es obtener petróleo de esquisto, una roca que produce el hidrocarburo al ser calentada. Estados Unidos cuenta con depósitos enormes en Colorado, Utah y Wyoming, que podrían generar 800.000 millones de barriles. Sin embargo, su extracción es mucho más cara que la explotación de yacimientos normales.

En su intervención, el presidente ha instado una vez más a la legislatura a que permita la explotación en la Reserva Nacional Artica de Vida Animal de Alaska, un gigantesco parque natural de 7,7 millones de hectáreas. Sin embargo, Bush no lo logró incluso cuando las dos cámaras estaban controladas por los republicanos.

Por último, el presidente ha solicitado que se agilice el proceso de entrega de permisos para construir refinerías en el país.

Oposiciones a la propuesta de Bush

La petición de Bush se enfrenta a la oposición frontal de los demócratas y de los representantes del Congreso pertenecientes a estados costeros como Nueva Jersey, California y Florida. En cambio, cuenta con el respaldo del candidato republicano a la Casa Blanca, John McCain, que ya realizó declaraciones similares durante un mitin en Houston, elevando incluso los cálculos al cifrar los barriles que podrían salir de Estados Unidos a 21.000 millones.

Bush se ha quejado de que hasta ahora los demócratas han rechazado "virtualmente toda propuesta" para aumentar el bombeo nacional de crudo. "Ahora los estadounidenses están pagando el precio en las gasolineras por esta obstrucción", ha afirmado.

Actualmente el precio medio de la gasolina ha superado los cuatro dólares por galón (3,78 litros) en Estados Unidos, lo que ha agravado la ralentización económica del país. Harry Reid, el líder de los demócratas en el Senado, ha señalado en un comunicado que explotar los yacimientos de alta mar no reducirá los precios de la gasolina. La propuesta "representa otro gran regalo para las compañías petroleras que ya se embolsan millones de dólares en beneficios", ha añadido.