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Las protestas paralizan un Estado de Brasil tras la detención de 500 campesinas

Las mujeres ocuparon una finca de eucaliptos de una multinacional papelera

Unos 3.000 manifestantes bloquearon ayer ocho carreteras del Estado brasileño de Río Grande do Sul en protesta por la detención de entre 500 y 900 campesinas que fueron desalojadas a la fuerza de una finca de eucaliptos de la multinacional papelera Stora Enso. Según el Movimiento de los Trabajadores Sin Tierra (MST) y autoridades policiales, las manifestaciones han paralizado las principales arterias de este Estado agrícola del sur de Brasil. La policía ha informado de que unas 500 manifestantes permanecen detenidas en la localidad de Santa Ana do Libramento, en el sur del Estado, a unos 100 kilómetros de la frontera con Uruguay.

Los bloqueos son una respuesta a la "violencia", según el MST, de la Brigada Militar (policía) contra las mujeres del movimiento Vía Campesina. "Pretendemos denunciar la violencia y los abusos cometidos por la Brigada Militar y el Gobierno de Yeda Crusius [gobernadora de Río Grande do Sul] durante el desalojo de 900 trabajadoras rurales ayer [por el martes] en la Hacienda Tarumá, en Rosario do Sul", agregó el movimiento campesino.

El conflicto comenzó el martes, cuando las mujeres ocuparon la Hacienda Turumá, de 2.100 hectáreas, propiedad de Stora Enso, la principal productora mundial de celulosa. Durante la protesta, las campesinas destruyeron siembras de eucaliptos y en su lugar plantaron especies de árboles nativos. Unas 50 campesinas resultaron heridas con balas de plástico disparadas por la policía, dijo el coordinador del MST en Río Grande do Sul, Miguel Stedile.

Según el MST, la multinacional viola la Constitución brasileña, que prohíbe a firmas extranjeras adquirir tierras en una faja de menos de 150 kilómetros a lo largo de la frontera de Brasil con otros países. La propiedad está a unos 50 kilómetros de la frontera con Uruguay.

Tras ser detenidas, las campesinas permanecieron durante toda la noche en un gimnasio, y, según Stedile, había 250 niños que se quedaron sin comer hasta la medianoche. La policía, sin embargo, afirma que los niños fueron atendidos y alimentados por la alcaldía.