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Los partidarios de Chávez se concentran en Caracas para apoyar la reforma constitucional

El presidente venezolano amenaza con atacar a empresas españolas si el Rey Juan Carlos no le pide disculpas

Una multitudinaria concentración oficiaista ha llenado este viernes la céntrica avenida Bolívar de Caracas en el cierre de la campaña a favor de la reforma constitucional impulsada por el presidente venezolano, Hugo Chávez, quien ha acudido a la manifestación.

Durante un discurso a sus seguidores, el mandatario venezolano ha vuelto a insistir en sus amenezas contra empresas españolas presentes en Venezuela. Hugo Chávez ha llegado a afirmar que si el Rey Juan Carlos no le pide disculpas a él "no le costaría ningún trabajo comprar bancos como el BBVA o el Banco Santander".

'Marea roja' en Caracas

Horas antes, a ritmo de tambores y música tropical, la marea roja, como se hacen llamar los oficialistas, ha desbordado con banderas nacionales y pancartas la gran avenida Bolívar, la misma que el jueves fue escenario de otra multitudinaria concentración, de la oposición, que cerró su campaña por el "no" a la propuesta de cambios constitucionales. La llamada "gran concentración en apoyo al sí-sí de la reforma constitucional" ha discurrido en un ambiente de alegría a la espera de la llegada del "comandante presidente" y de su intervención en este cierre de campaña.

"Sí, sí, ahora sí", gritaban los simpatizantes del gobierno "bolivariano", en alusión a las respuestas que darán en la consulta del domingo a los dos bloques en que han sido divididos los 69 artículos cuya modificación propuso el jefe del Estado.

División en el país

Desde temprano, los partidarios de Chávez comenzaron a llegar a la avenida Bolívar procedentes de todas partes del país, y se reunieron frente a una gran tarima donde se presentaron grupos de música típica y tropical. Entre la multitud se podían escuchar palabras y lemas de adhesión al presidente y a su reforma que, en opinión de algunos de los manifestantes, es un proyecto que favorece a los jóvenes y a los ancianos, hasta ahora, a su juicio, olvidados. Por su parte, funcionarios gubernamentales han reiterado su llamado a asistir de forma masiva a las urnas el próximo domingo para respaldar la propuesta presidencial de reforma de 69 de los 350 artículos de la Carta Magna de 1999.

El Gobierno ha denunciado que la oposición planea desconocer la eventual "victoria" del "sí" a la reforma en el referendo y generar violencia y caos en el país, y ha advertido que responderá de forma "contundente" porque no permitirá la alteración de la paz. La oposición ha rechazado las denuncias gubernamentales en su contra, y el partido Podemos, ex aliado del oficialismo, ha ratificado este viernes, en una rueda de prensa, que "ni ha participado ni participará en ninguna conspiración" contra el gobierno.

Mientras los partidarios de Chávez se reunían en el centro de Caracas, el partido Podemos aseguraba que el próximo domingo habrá un tsunami de votos contra la reforma, porque -opinó- ha habido una "disidencia vertical" en las filas oficialistas en los últimos meses.

Más de 16 millones de venezolanos han sido convocados por el CNE a las urnas el próximo domingo para que se pronuncien sobre el proyecto de reforma de 33 artículos presentado por Chávez y ampliado a 69 artículos por el Parlamento oficialista, que lo aprobó el pasado 2 de noviembre. Chávez sostiene que su reforma es "indispensable" para "acelerar" la instauración del socialismo, que, según él, es el "único camino a la paz y la justicia" y que dará "más poder al pueblo". La oposición política, las cúpulas empresarial y comercial, y el Episcopado rechazan el proyecto que consideran "antidemocrático" y del que dicen que dará carta blanca a Chávez.

Entre otros polémicos cambios, la reforma incluye la reelección indefinida presidencial, varios tipos de propiedad, como la comunal, además de la privada, un nuevo ordenamiento territorial y la posibiidad de que el Estado restrinja la información y el debido proceso durante los estados de excepción.