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Scotland Yard se sienta en el banquillo de los acusados por la muerte de De Menezes

La policía británica no será acusada de asesinato del brasileño en julio de 2005 sino por haber violado la ley de Seguridad e Higiene en el trabajo

Scotland Yard se sienta desde hoy en el banquillo de los acusados por la muerte en el 2005 del joven brasileño Jean Charles de Menezes, tiroteado en el metro de Londres por policías que lo confundieron con un terrorista.

La Fiscalía del Reino Unido decidió en el 2006 exonerar a los agentes implicados en el suceso y procesar a toda la institución en su conjunto por delitos contra la ley de Seguridad e Higiene en el trabajo.

Según la acusación, el cuerpo de policía violó durante la operación la citada normativa, de 1974, que obliga a las fuerzas del orden a velar por la integridad incluso de quienes no son sus empleados. El juicio, que se celebra en el tribunal penal de Old Bailey, puede durar unas seis semanas.

La decisión de la Fiscalía de procesar a Scotland Yard al amparo de esa ley, que normalmente se utiliza para valorar la seguridad en el lugar de trabajo, sorprendió tanto a la Policía, como a la familia de la víctima, que esperaba que se acusara de homicidio a los agentes involucrados.

Los familiares reclamaron una revisión de la decisión de la Fiscalía de no procesar a ninguno de los agentes implicados, que tampoco serán sancionados, pero la Justicia británica rechazó esa petición.

Obstáculos en la investigación

De Menezes, de 27 años y electricista de profesión, fue acribillado a tiros el 22 de julio de ese año por agentes de la brigada antiterrorista de Scotland Yard en la estación de metro de Stockwell (sur de Londres). Según publicó la prensa británica en noviembre de 2005, los agentes emplearon balas expansivas, conocidas como dum-dum, prohibidas por la Convención de La Haya. Los agentes dispararon Siete de ellas a la cabeza y una en el hombro.

De nuevo, documentos publicados por los medios, desmentían la versión oficial: unos documentos y fotografías confidenciales de la Comisión Independiente de Investigación de Quejas a la Policía (CIIQ, en inglés), a los que tuvo acceso el canal de televisión ITV, demostraban que De Menezes estaba sentado cuando los agentes de la sección especial SO19 irrumpieron en el vagón apuntándole a la cabeza, y sin dar tiempo a que reaccionara dispararon contra él. Entre esos documentos figuraba una fotografía en la que De Menezes vestía una cazadora vaquera.

El electricista Brasileño comenzó a ser seguido 24 horas antes, confundido por un terrorista relacionado con los atentados del 21 de julio. Los agentes recibieron la orden de que impidieran al ciudadano brasileño entra en el metro.

Esos atentados fueron un calco de los cometidos el 7 de julio de 2005 contra la red de transporte londinense, que causaron 56 muertos -incluidos los cuatro terroristas suicidas- y más de 700 heridos.