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Al menos 12 muertos en Pakistán en un atentado durante una protesta contra el presidente Musharraf

El ataque se ha producido en un acto de apoyo al ex presidente del Tribunal Supremo, destituido por Musharraf y uno de sus principales oponentes

Al menos 12 personas han muerto y decenas han resultado heridas hoy en un atentado suicida en Islamabad durante un acto de apoyo al ex presidente del Tribunal Supremo Iftikhar Chaudhry, destituido por el presidente de Pakistán, Pervez Musharraf. La explosión se ha producido en el escenario preparado para que Chaudhry, que aún no había llegado al lugar de los hechos, pronunciara un discurso, según informa la cadena de televisión GEO.

El magistrado, que en el momento del atentado se encontraba de camino al acto, a unos cinco kilómetros de distancia, tenía previsto dirigirse a los miembros del Consejo de la Abogacía de Islamabad. Según la citada cadena, a los hospitales de la capital paquistaní han llegado 12 cadáveres, en su mayoría con graves quemaduras.

Por el momento, ningún grupo ha reivindicado la autoría del atentado, que se produce una semana después de que el Ejército paquistaní pusiera fin con un asalto al amotinamiento de milicianos islamistas en la Mezquita Roja de la capital. Desde entonces se han producido varios atentados, principalmente en el norte del país.

El Gobierno paquistaní destituyó a Chaudhry de la jefatura del Supremo el pasado 9 de marzo, acusándole de abuso de poder y de usar su posición para colocar a su hijo como alto cargo en la policía. La negativa del magistrado a dimitir abrió un proceso que dirime el Consejo Judicial Supremo, y una crisis política sin precedentes para Musharraf, que llegó al poder tras un golpe de Estado en 1999 y ahora busca su reelección. El rechazo a la decisión presidencial le granjeó a Chaudhry el apoyo de amplios sectores judiciales y de la oposición.

Como jefe del Supremo, Chaudhry, considerado independiente, tuvo que pronunciarse sobre varios casos de violaciones de derechos humanos y litigios medioambientales. El año pasado bloqueó la venta de la mayor fábrica de acero de Pakistán, por varias irregularidades. Musharraf ha insistido en que tiene buenas relaciones con el magistrado y que acatará la decisión del Consejo Supremo, y ha acusado a los abogados de politizar un asunto judicial.