Condenados a muerte tres ex altos cargos de Sadam Husein por el genocidio kurdo

Entre los condenados está Alí el Químico, responsable de los bombardeos con armas químicas que mataron a 180.000 personas

Tres ex altos cargos del régimen de Sadam Husein, incluido su primo Ali Hassan al Majad, más conocido como Alí el Químico, han sido condenados hoy a muerte por un tribunal iraquí por el caso del genocidio kurdo, la campaña de bombardeos con armas químicas contra la etnia del norte del país que costó la vida a finales de los 80 a alrededor de 180.000 personas. Otros dos altos cargos han sido condenados a cadena perpetua y otro ha sido absuelto por falta de pruebas. Las defensas han anunciado que apelará las sentencias.

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Como arquitecto de la operación Anfal, Alí el Químico será colgado en la horca, según ha determinado el Alto Tribunal Penal, creado especialmente para juzgar a los responsables del régimen de Sadam. Durante aquella campaña, llevada a cabo en 1988, murieron más de 180.000 kurdos, por lo que Majad, que entonces era responsable del partido Baaz en el norte de Irak, ha sido condenado por los delitos de genocidio, crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad.

Primo de Sadam, Alí el Químico fue durante años uno de los hombres más temidos de Irak. Debía su sobrenombre a su querencia por utilizar el gas contra los oponentes al régimen. Durante la operación Anfal (Botín de Guerra), miles de aldeas o pueblos, declarados "áreas prohibidas", fueron arrasados y bombardeados en una campaña de tierra quemada: miles de aldeanos kurdos fueron ejecutados y deportados y se usó gas mostaza y gas nervioso para eliminar cualquier resistencia en las aldeas. La excusa de aquella campaña era la lucha contra las guerrillas kurdas que se oponían al régimen de Sadam.

Durante el juicio, Majid admitió que ordenó a sus tropas ejecutar a todos los kurdos que ignorasen las órdenes de abandonar sus casas, aunque no llegó a reconocer haber ordenado el uso de armas químicas.

Otras condenas

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Junto a El Químico, se sentaban en el banquillo por el caso Anfal otros cinco altos cargos del régimen de Sadam. De ellos, han sido condenados a muerte el ex ministro de Defensa iraquí, Hashem Ahmed, y a Husein Rachid al Tikriti, jefe de la Guardia Republicana, el cuerpo de élite del ejército controlado directamente por el dictador.

Mientras, Saber Abdul Aziz, jefe de los servicios de Inteligencia, y a Farhan al Yiburi, oficial de inteligencia, han sido condenados a cadena perpetua. Taher Mohamed al Ani, gobernador de la Mosul, ha sido absuelto de los cargos que se le imputaban por falta de pruebas.

Alí el Químico, en una imagen de agosto de 2006.
Alí el Químico, en una imagen de agosto de 2006.EFE

El rey de picas

Alí Hasan al Majid, Alí el Químico, primo de Sadam y uno de los principales hombres de confianza del ex dictador iraquí, nació en 1941 en Tikrit, la misma ciudad que vio nacer a Sadam, y que daría nombre después al clan familiar que profesó una lealtad incuestionable al líder mientras estuvo al frente del poder. Creció políticamente a la sombra de Sadam y su pertenencia al clan Tikrit le valió pronto el cargo de ministro de Defensa, así como su inclusión en el Consejo del Mando Revolucionario, la instancia suprema de poder del régimen. Al frente del Ejército se encontraba cuando, en 1988, no dudo en utilizar gas venenoso para reprimir la sublevación autonomista del Kurdistán iraquí, saldada con la muerte de cerca de 180.000 personas, según el fiscal del juicio. La feroz represión le valió entonces el sobrenombre de Alí el Químico. En 1990, con la ocupación de Kuwait por Irak, Sadam premió la fidelidad de Al Majid nombrándole gobernador de Kuwait, cargo que ejerció de forma efímera por la invasión internacional. No obstante, su estrella no decayó y en 1991, Majid fue nombrado ministro de Interior, cargo desde el que desempeñó también un importante papel en la sangrienta represión que siguió a la rebelión chií de 1991. En 1996, acabó con dos de sus sobrinos que habían desertado del país.En los meses previos a la invasión estadounidense que acabó con el régimen de Sadam, dirigió las operaciones del Ejercito en el sur del país. Tras la caída del régimen fue dado por muerto, pero finalmente fue detenido el 23 de agosto de 2003 por las fuerzas estadounidenses desplegadas en Irak. Entonces ocupaba entonces el puesto número cinco de la lista de 55 iraquíes más buscados por Estados Unidos (el rey de Picas de la baraja en la baraja distribuida por EE UU).

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