Irán cooperará con la Agencia Atómica sin dejar de enriquecer uranio
Solana confirma un "primer avance" tras cinco horas de reunión con Larijani
Javier Solana, representante de la UE para Política Exterior, y el máximo negociador nuclear de Irán, Ali Larijani, certificaron ayer que Irán está dispuesta a colaborar con la Agencia Internacional de Energía Atómica, aunque se niega de momento a cumplir las demandas de la ONU y no detendrá su programa de enriquecimiento de uranio.
Tras más de cinco horas de reunión en Lisboa, Solana y Larijani dijeron a los periodistas que su encuentro había sido "constructivo" y anunciaron otro para dentro de tres o cuatro semanas. Fuentes diplomáticas interpretan que los iraníes ganan tiempo pero están comprometidos de verdad en rebajar la tensión internacional por la vía diplomática y mejorando su relación con la Agencia Atómica (IAEA, por su sigla en inglés).
El viernes, los iraníes visitaron la sede de la IAEA en Viena y se mostraron más flexibles en sus posiciones ante el director de la Agencia, Mohamed ElBaradei, que dijo que Irán delineará un plan de acción dentro de dos meses.
Irán, el segundo exportador de petróleo de la OPEP, sostiene que necesita potencia nuclear para generar energía y exportar más. Las potencias occidentales sospechan que su deseo oculto es construir armas atómicas.
Estados Unidos, Gran Bretaña, Rusia, Francia, Alemania y China amenazaron el jueves con emprender una tercera ronda de sanciones si Irán no aclara pronto esas dudas. Larijani calificó ayer esas noticias como "sensacionalistas". Preguntado sobre posibles sanciones nuevas de la ONU, dijo que "siempre hay países aventureros que prefieren obviar las vías de la diplomacia".
Según Cristina Gallach, portavoz del responsable de Exteriores de la UE, Irán debe aclarar las dudas sobre su programa nuclear y dejar de poner trabas a la tarea de los inspectores de la Agencia. Uno de los puntos oscuros es la producción de plutonio detectada en territorio iraní. El plutonio puede ser utilizado en la fusión nuclear e Irán no ha aclarado aún para qué lo fabrica.
"Si ese primer compromiso se produce, la relación entre Agencia e Irán mejoraría y se podría abrir una negociación formal, a largo plazo, que empezaría con el contador a cero", señala la portavoz de Solana. "Si Irán suspende el programa de enriquecimiento de uranio, Occidente paralizaría las sanciones y acordaríamos un plan de trabajo común".


























































