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El presidente iraní dice que la "destrucción" de Israel está cerca

Siria e Irán refuerzan su alianza contra EE UU e Israel mientras portaaviones estadounidenses preparan maniobras en el Golfo Pérsico

El presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, ha asegurado hoy que el mundo será pronto testigo de la destrucción de Israel, según ha informado la agencia de noticias oficial IRNA. Las declaraciones del presidente iraní, que contribuyen a aumentar la tensión en Oriente Próximo, coinciden con el compromiso alcanzado entre su país y Siria para hacer frente común contra Israel y EE UU, que se prepara para realizar unas maniobras militares con dos portaaviones en el Golfo Pérsico, frente a la central nuclear iraní de Bushehr.

No es la primera vez que el presidente iraní hace referencia a la desaparición de Israel. Ya en octubre de 2005 causó una gran indignación entre la comunidad internacional al decir que Israel debía ser "borrado del mapa". Además, ha negado en reiteradas ocasiones el "mito" del Holocausto judío en la Segunda Guerra Mundial

Hoy, ha dicho que la guerra del pasado verano entre Israel y la milicia libanesa chií de Hezbolá, que fue un fracaso para el Ejército hebreo, mostró "por primera vez la hegemonía del régimen ocupacionista colapsada y eso activó la cuenta atrás hasta la destrucción del régimen sionista". "Si Alá quiere, en un futuro cercano seremos testigos de la destrucción del régimen ocupacionista corrupto", ha sentenciado Ahmadineyad durante un discurso ante invitados extranjeros que asisten a las ceremonias que marcan el 18º aniversario de la muerte del ayatolá Ruhola Jomeini, conocido como el padre de la Revolución Islámica de 1979.

Sus palabras se han producido después de que otra agencia iraní, ISNA, difundiera que Ahmadineyad y su homólogo sirio, Bachar al Asad, han reiterado su compromiso para una mayor coordinación entre sus respectivos países frente a EE UU y "la entidad sionista". "La victoria será el fruto de la lucha de los pueblos contra los enemigos, y éstos no podrán hacer nada al final", dice la agencia que ha transmitido Ahmadineyad a Al Asad en una conversación telefónica para felicitarle por la prórroga de su mandato durante siete años más que ha obtenido en el referéndum del pasado 29 de mayo en Siria.

Por su parte, el dirigente sirio considera que "la coordinación entre los pueblos de Irán y Siria frente al régimen sionista y EE UU tendrá mejores resultados en el futuro". Siria es casi el único aliado árabe del régimen chií ultraconservador de Teherán, y los dos países están acusados por Washington de patrocinar el terrorismo. Además, EE UU acusa a Damasco y Teherán de injerencia en los asuntos de Irak y Líbano, y de apoyar a grupos radicales palestinos y libaneses.

Mientras, medios de la región, citando a fuentes militares americanas, aseguran que dos portaaviones estadounidenses se preparan para iniciar maniobras marítimas y áreas en las aguas del golfo Pérsico, frente a la central nuclear iraní de Bushehr. Los portaaviones Stennis y Nimitz realizarán esos ejercicios a unos 37 millas de Bushehr, la central que ingenieros rusos construyen en el suroeste iraní, y que la República Islámica espera que entre en funcionamiento a finales de este año.

El objetivo de las maniobras es "prepararse para ofrecer ayuda humanitaria en caso de eventuales catástrofes naturales", sostienen las fuentes norteamericanas, asegurando que los ejercicios, los más importantes en la zona desde la invasión de Irak, en 2003, "no tienen nada que ver con Irán", país que está enfrentado con la comunidad internacional por sus actividades nucleares.

Los militares y las autoridades políticas iraníes han minimizado, por su parte, la importancia de este masivo despliegue militar estadounidense, y asegurado que sus fuerzas armadas están preparadas para un posible ataque.