Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:

No hay soldados suficientes para hacer frente a un tornado

Los demócratas denuncian que el conflicto iraquí ha mermado la capacidad del Gobierno para paliar catástrofes dentro de EE UU

Si un huracán devastara una ciudad estadounidense? ¿podría el Gobierno hacer frente a la catástrofe, rescatar en helicóptero a las víctimas, enviar a soldados para poner orden, contar con camiones para distribuir alimentos y agua potable? La respuesta, a tenor de lo ocurrido en los últimos días, es que puede que no. El material y la gente necesaria están... en Irak, según han denunciado algunos gobernadores estatales. Prueba de ello han sido las quejas de las autoridades del Estado de Kansas después de que un tornado borrara del mapa un pueblo de 1.500 habitantes. Pero no es el único caso.

Según informa el diario The New York Times, el problema viene de lejos. Hace meses que la gobernadora de Kansas, Kathleen Sebelius, y otros líderes estatales vienen advirtiendo de que la Guardia Nacional (el cuerpo militar que actúan dentro de las fronteras estadounidenses) no está preparada para hacer frente a un desastre, ya sea un tornado o un atentado terrorista. Aducen como explicación el envío de soldados y material para respaldar a las tropas desplegadas en Irak.

El pasado viernes, sus temores se hicieron realidad. Un tornado destruyó Greensburg, 80 manzanas desaparecieron arrasadas por el viento, y la respuesta estatal fue, como ya se denunció en el caso del huracán Katrina hace dos años, demasiado lenta. "La Guardia Nacional es una de las primeras en actuar. Pero no tenían el material que necesitan para venir, lo que ralentizó su intervención", ha explicado Sebelius (del Partido Demócrata). Hizo falta un día y medio para que llegaran los soldados a ese rincón de Kansas, y casi dos para que los efectos de su trabajo se notaran sobre el terreno.

La Casa Blanca ha acusado a la gobernadora de no pedir la ayuda del Gobierno central: "Si no lo pides, no lo consigues", ha resumido su portavoz, Tony Snow. Este incidente parece continuación del del Katrina en el Estado de Louisiana (gobernado por otra demócrata, Kathleen Babineaux Blanco). En este caso sí ha funcionado la Agencia de Gestión de Catástrofes, cuya inacción desencadenó las mayores críticas tras el huracán de 2005: ha llevado agua y comida a la zona para atender a 10.000 personas. Pero la Guardia Nacional ha fallado, según el citado diario porque no cuenta ni con la mitad de sus vehículos. Sencillamente, no tenía ruedas sobre las que desplazarse al lugar.

Pero el problema no se circunscribe únicamente a Kasas. En Ohio, a los soldados les faltan rifles y visores nocturnos. Uno de sus portavoces ha dicho que podrían hacer frente a un tornado, pero no a un "suceso más grande". También están preocupados por la falta de material en California y en Arkansas, cuyo gobernador, el demócrata Mike Beebe, ha señalado como causa Irak. El año pasado, los 50 gobernadores enviaron una carta al presidente del Gobierno federal, George W. Bush, pidiendo que reemplazara aquellas unidades de la Guardia Nacional que había enviado a Irak.