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El Senado de EE UU aprueba la retirada de las tropas de Irak a partir de octubre

La aprobación se produce horas después de que la Cámara de Representantes diera luz verde a la medida, que Bush ha anunciado que vetará

El Senado de Estados Unidos ha aprobado esta tarde por escaso margen (51-46) el proyecto de ley que establece un calendario para la retirada de las tropas de Irak, horas después de que lo hiciera la Cámara de Representantes (218-208). El presidente, George W. Bush, ha asegurado en diversas ocasiones que vetará la ley, que "ata las manos a nuestros generales" y supone "una fecha de rendición", según la Casa Blanca.

La ley ordena que los soldados norteamericanos en Irak deberían comenzar su retirada en octubre de este año, para que en el mes de marzo de 2008 no quede ninguno de los 150.000 efectivos estadounidenses desplegados. A cambio de la puesta en marcha de este calendario, el texto desbloquea una partida de más de 124 millones de dólares destinados a financiar las operaciones militares del Ejército estadounidense en Irak y Afganistán.

Al pasar el trámite del Senado, ambas Cámaras se colocan en abierto desafío al presidente Bush, que mantiene que no procederá a la retirada de los soldados hasta que Irak sea capaz de hacerse con las riendas de su propia seguridad y estabilidad. De hecho, la portavoz de la Casa Blanca, Dana Perino, calificó de "decepcionante" el resultado de la votación en el Congreso, y advirtió de que el proyecto "insiste en una fecha de rendición, ata las manos de nuestros generales. La Cámara votó por el fracaso en Irak... y el presidente vetará este proyecto".

Según fuentes cercanas a la Casa Blanca, se prevé que Bush lleve a cabo su amenaza de veto el próximo 2 de mayo, cuando se cumplen cuatro años desde que declaró, desde un portaaviones, que Irak era "misión cumplida". De producirse el veto, el Congreso deberá elaborar un nuevo proyecto de ley de asignación de fondos para las operaciones militares. De acuerdo con el Pentágono, el dinero podría agotarse en junio o julio de este año, por lo que urge formular un nuevo proyecto.

"¡Basta!"

Antes de la votación en el Senado, el principal promotor de la iniciativa, el senador demócrata Robert Byrd, declaró que, de convertirse en ley, el Congreso de EE UU habrá aprobado, desde el inicio de la invasión en 2003, más de 450.000 millones de dólares para la campaña bélica en Irak. Esta cifra supera con creces los 296.000 millones de dólares que EE UU gastó en la Segunda Guerra Mundial, indicó Byrd, al recordar que la guerra en Irak se ha cobrado la vida de más de 3.300 soldados estadounidenses, además de cientos de miles de iraquíes. Los republicanos replicaron que la propuesta sólo envalentona al enemigo y envía un mensaje derrotista sobre el compromiso de EE UU con el pueblo iraquí.

Durante el debate, antes, en la Cámara de Representantes, el legislador demócrata John Murtha, uno de los más críticos con la guerra de Irak, dijo que la aprobación del proyecto supone un llamamiento para que la Casa Blanca rinda cuentas por los errores cometidos en el conflicto. Poco antes, el también demócrata James McGovern señalaba: "Este terrible capítulo de nuestra historia debe terminar (...) ¡Basta!". Sin embargo, el republicano Jerry Lewis advertía de que la decisión será vista por "Al Qaeda como el día en que la Cámara tiró la toalla".

La única posibilidad de superar el veto presidencial sería que los detractores de la guerra de Irak en el Congreso consiguieran más de dos tercios de los votos de los legisladores. Según fuentes del Congreso, hoy por hoy no cabe esa posibilidad dada la exigua mayoría que los demócratas tienen en ambas cámaras legislativas.