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Un nuevo balance reduce a tres los muertos en los atentados al norte de Beirut

Las víctimas iban a participar en los actos de conmemoración del asesinato del ex primer ministro Rafik Hariri

Tres personas han muerto y 18 han resultado heridas tras registrarse sendas explosiones en dos autobuses que circulaban por una autopista por una región montañosa al norte de Beirut, según ha informado la televisión libanesa Al Manar, citando fuentes de seguridad. La policía libanesa ha rebajado a solo tres la cifra de muertos en el doble atentado de Bikfaya, frente a los 12 muertos que poco antes había contabilizado la Agencia Nacional de noticias libanesa. Los muertos son dos libaneses y un egipcio, según han informado a Efe fuentes policiales que han pedido el anonimato.

Según la Agencia Estatal de noticias libanesa, las primeras investigaciones apuntan a que en cada autobús ha explotado un artefacto que se encontraba en su interior y a que los estallidos han tenido lugar en un intervalo de siete minutos.

La televisión libanesa ANB ha mostrado imágenes del ataque en las que aparecen los dos autobuses afectados, uno de ellos convertido en un amasijo de hierros. Al parecer la explosión en uno de los vehículos afectó al segundo que se encontraba a unos 50 metros de distancia, según las fuentes. Los muertos y los heridos han sido desplazados a varios hospitales de la zona, mientras tropas del ejército libanés se han desplazado hasta el lugar de los hechos.

Las explosiones se han producido en la localidad de Ein Alaq, cerca de Bikfaya, de la que procede la familia Gemayel, un importante clan político cristiano que ha dado varios presidentes y ministros a este país. Uno de ellos, el ex ministro Pierre Gemayel, asesinado el pasado mes de noviembre.

Además, las explosiones coinciden con el incremento de la violencia confesional en Líbano y un día antes de que se conmemore el segundo aniversario del asesinato del ex primer ministro Rafik Hariri, muerto en un atentado con coche bomba el 14 de febrero de 2005. Precisamente las víctimas iban a participar el miércoles en los actos de conmemoración del asesinato de Hariri.

Según ha explicado a la prensa el ministro de Telecomunicaciones, Maruan Hamade, los dos microbuses reventados por sendas bombas habían sido alquilados para transportar a Beirut a participantes en las manifestaciones previstas para mañana. También la ministra de Asuntos Sociales, Nayla Moawad, ha vinculado el atentado con los actos de aniversario del magnicidio.

El asesinato de Hariri marcó el inicio de una profunda brecha en el país entre los que acusaban a Siria de estar tras el atentado, representados por el gobierno de Fuad Siniora, y los opositores, entre los que se sitúan el grupo chií Hizbulá y el presidente cristiano Emile Lahud. El ex presidente cristiano Amin Gemayel, aliado de Siniora y padre del ministro de Industria asesinado el pasado noviembre, ha pedido calma para que el país no caiga en nuevas luchas fratricidas.

"Las víctimas, independientemente de si pertenecen al 14 de marzo o al 8 de marzo -en alusión a los dos bloques pro y anti gobierno-, son libaneses", ha dicho, pero ha recordado también que el único modo de superar esta tragedia será la creación del tribunal internacional que juzgue el asesinato de Hariri. Por su parte, el ministro del Interior, Hasan al Sabae, ha declarado que "nuestro país se enfrenta a un gran complot", pero no ha precisado quién está urdiendo este complot, en sus declaraciones a la radio La voz del Líbano.