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El jefe del Estado Mayor iraquí cree que las tropas de EE UU podrían retirarse en 2008

Zebari apuntó que para que las tropas tengan éxito deberían estar más familiarizadas con la cultura y la mentalidad del país

Las tropas iraquíes tendrán la suficiente aptitud y equipamiento para permitir la retirada de la mayoría de las tropas de EEUU para el 2008, afirmó ayer el general Babaker Zebari, jefe del Estado Mayor de las fuerzas de Irak.

El comentario de Zebari, realizado en Fort Riley (Kansas, EEUU), se produce en respuesta al anuncio del presidente estadounidense, George W. Bush, sobre el despliegue de 21.500 efectivos adicionales en Irak como parte del nuevo plan de seguridad.

El general, que ha observado el entrenamiento de los equipos estadounidenses, espera que las fuerzas iraquíes puedan ser capaces de proveer seguridad a su propia nación y de "trabajar codo con codo" con los Estados Unidos y otros países en la lucha contra el terrorismo.

Zebari ha apuntado además que para que las tropas desplegadas a Irak tengan éxito deberían estar más familiarizadas con la cultura y la mentalidad del país. Asimismo, ha añadido que los soldados adicionales enviados por Bush serán suficientes para restablecer el orden en Irak.

Blair apoya la 'nueva estrategia'

Por otro lado, el primer ministro británico, Tony Blair, también respaldó ayer la nueva estrategia que el presidente norteamericano, George W. Bush, ha impulsado en Irak con el objetivo de pacificar el país, al tiempo que subrayó la necesidad de "apoyar" al primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, convencido de que su Ejecutivo podrá atender sus compromisos adquiridos con Washington para hacerse con la resposabilidad paulatina del control de la seguridad en Irak.

En una entrevista concedida a Associated Press, al margen del Foro Económico Mundial celebrado en la ciudad suiza de Davos, Blair ha asegurado que Al Maliki "es un hombre con voluntad y tenemos que apoyarle para reforzar su capacidad". "Eso es de lo que se trata", explicó en alusión al papel de la fuerza de coalición multionacional destacada en Irak. No obstante, el primer ministro británico ha admitido que la pacificación de Irak supone un "tremedo desafío".

Por ello, reiteró la importancia de apoyar al Gobierno iraquí en su lucha contra la violencia interconfesional "que está siendo perpetrada por un reducido número de personas en contra de los deseos y voluntad de la mayoría". En este sentido, desmintió que la guerra de Irak sea una contienda civil, ya que, señaló que la vilencia es fruto de "una minoría frecuentemente alentada por extremistas de fuera".