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Los golpistas anuncian que han tomado el control de Fiji

El presidente, de quien se había dicho que apoyaba el levantamiento, niega haber dado su consentimiento

Frank Bainimarama , jefe de un grupo militar que protagoniza un levantamiento armado para derrocar al primer ministro de Fiji, Laisenia Qarase, ha anunciado que ya han asumido el gobierno del país. "Los acontecimientos me han obligado a intervenir y el Ejército h tomado el control del gobierno", ha declarado durante una conferencia de prensa.

El presidente de Fiji, Ratu Josefa Iloilo, ha explicado en un comunicado que no ha dado su consentimiento al levantamiento militar, algo que ya habían negado otras fuentes de la Presidencia diciendo que las informaciones al respecto eran "falsas". Helen Clark, primera ministra neocelandesa, había afirmado anteriormente que Iloilo había disuelto el parlamento del país y había autorizado el golpe militar. Tras hacer estas declaraciones, Clark indicó que ya había impuesto sanciones sobre el Ejército de Fiji.

Qarase, que se encuentra retenido en su residencia de la capital, Suva, ha dicho que los militares están protagonizando un golpe de Estado y que él no dimitirá sino que tendrá que ser relevado de su puesto por la fuerza. "No voy a ir a ningún sitio", ha indicado Qarase, que posteriormente ha declarado que se encuentra "bajo arresto domiciliario". "Soy el primer ministro del pueblo de Fiji elegido democráticamente. Tendrán que sacarme por la fuerza", ha insistido.

El líder militar había amenazado en numerosas ocasiones con derribar el Gobieno de Qarase -que logró un segundo mandato de cinco años el pasado mes de mayo- argumentando que está corrupto. El país ya ha pasado por tres golpes de Estado desde 1987.

"He sido informada esta mañana de que el presidente de Fiji ha actuado al margen de sus poderes constitucionales y ha apoyado el derrocamiento del primer ministro democrático a cargo de un grupo militar, dijo Clark en un comunicado leído en el parlamento neocelandés.

Las tropas rodearon la residencia de Qarase, apartándola del resto de la capital. El primer ministro se encuentra dentro del edificio junto con varios miembros de su Gabinete. Posteriormente, los militares abandonaron el lugar, aunque Qarase continúa allí. Hombres armados han formado barricadas por toda la capital, incluyendo los alrededores de la oficina de Qarase. Los soldados también han atacado comisarías y se han hecho con las armas de la única unidad armada de la policía, además de desarmar a los guardaespaldas del propio Qarase.