Crece la tensión entre Etiopía y Eritrea por el despliegue de tropas en la frontera
La ONU urge a las partes a rebajar la tensión, mientras crece la inestabilidad política en Etiopía
El secretario general de Naciones Unidas, Koffi Annan, expresó la pasada noche su preocupación por la situación que se vive en la frontera entre Etiopía y Eritrea, donde la ONU está detectando movimientos de tropas de ambos países. Annan urgió a ambos países a que "detengan cualquier acción que pueda ser malinterpretada por la otra parte".
Pidió además que respeten el acuerdo de cese de hostilidades que firmaron en 2000, tras una guerra que duró dos años y en la que se estima que murieron 70.000 personas. "Cualquier movimiento podría llevar a una situación muy peligrosa. Es hora de rebajar la tensión", dijo el portavoz de Annan.
Fuentes diplomáticas de Asmara, la capital de Eritrea, señalan que este despliegue es el resultado de la frustración del Ejecutivo de ese país respecto a la pasividad de la comunidad internacional a la hora de hacer cumplir a su vecino Etiopía, del que se independizó en 1993, la resolución de una comisión independiente que fijaba el límite territorial de ambos países.
Y aunque esas mismas fuentes indican que "no se puede decir que la situación sea estable", el gobierno de Eritrea califica las acusaciones de "irresponsables". El mes pasado, este país prohibió a los helicópteros de Naciones Unidas utilizar su espacio aéreo, lo que de hecho implicó la suspensión de numerosas actividades de inspección de la ONU y el cierre de varios puestos de observación. La organización internacional señala que tras esta medida, sólo es capaz de monitorizar el 40% de la frontera.
Disturbios en Etiopía
La escalada se produce además en un momento delicado en Etiopía, donde seguidores de la oposición se manifiestan desde el martes contra el resultado de los últimos comicios electorales, celebrados en mayo, y sobre los que recaen las sospechas de fraude. La oposición ha bloqueado el Parlamento, negándose a acudir a sus escaños, y el Gobierno la ha llevado por ello a los tribunales.
En la actualidad hay 3.300 soldados bajo mando de Naciones Unidas patrullando la llamada zona temporal de seguridad, la franja que marca la divisoria actual entre ambos países, y que es el centro de la disputa militar.
Tu suscripción se está usando en otro dispositivo
¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?
Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.
FlechaTu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.
¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.
En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.
Archivado En
Últimas noticias
Delcy Rodríguez, vicepresidenta de Venezuela: “Hay un solo presidente y es Nicolás Maduro”
Los militares venezolanos, la fuente de poder del chavismo que no frenó la captura de Maduro
Fallece un motorista en la AP-7 en el primer accidente de tráfico mortal del año en Cataluña
Miles de venezolanos celebran en la Puerta del Sol de Madrid la captura de Maduro: “Este Gobierno ya cayó”
Lo más visto
- Última hora del ataque de Estados Unidos a Venezuela, en directo | Trump asegura que Washington gobernará Venezuela hasta que haya “una transición segura”
- La Delta Force, la unidad de élite del ejército estadounidense que ha capturado a Maduro
- La lotería perdida y hallada de Villamanín
- La primera imagen de Maduro detenido y los bombardeos de Estados Unidos en Venezuela
- El ataque de EE UU en Venezuela abre una nueva época de intervenciones en América Latina




























































