El Ejército de Ecuador se niega a apoyar al colombiano contra las FARC
Bogotá pretendía un patrullaje fronterizo conjunto contra la guerrilla
El Ejército de Ecuador rechazó ayer la posibilidad de realizar acciones conjuntas con el Ejército colombiano para combatir a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en la frontera común, una iniciativa que fue planteada por el Senado colombiano y que pretendía crear un comando binacional que patrullase a lo largo de los 640 kilómetros de la frontera para controlar la reciente ola de violencia registrada en la zona.
El jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas de Ecuador, el vicealmirante Manuel Zapater, y el comandante general de las Fuerzas Militares de Colombia, Alberto Ospina, quienes se reunieron ayer en Tulcán durante cuatro horas, tan sólo acordaron intercambiar información con vistas a garantizar la seguridad en la zona.
Al término del encuentro, el jefe militar ecuatoriano declaró descartada la posibilidad de que vayan "a conducir operaciones combinadas o cosas por el estilo" ya que, para el Gobierno de Alfredo Palacio, la defensa de los intereses nacionales "está por encima de cualquier compromiso o acuerdo".
Por este motivo, insistió, el Ejecutivo de Palacio sí estudia poner en marcha medidas para garantizar la seguridad nacional y controlar el flujo de ciudadanos del vecino territorio, entre ellas el reforzamiento de la frontera norte, la exigencia de visados a los colombianos que deseen cruzar la frontera a Ecuador y la repatriación de colombianos que se encuentren en situación ilegal en el país.
Ante la negativa de Ecuador a la iniciativa conjunta para controlar la frontera, el Ministerio colombiano de Asuntos Exteriores advirtió en un comunicado difundido ayer por la emisora local RCN Radio de que "ningún Gobierno puede ser neutral ante la agresión del terrorismo a una democracia". "Lo que resulta imperativo es la cooperación entre los diferentes Estados en la lucha contra el narcotráfico y el terrorismo", señala el texto, en el que también se indica que "hay terrorismo financiado por el narcotráfico" y apunta que "no se puede, por lo tanto, poner en igualdad de condiciones a un Gobierno legítimo y democrático y al terrorismo". En Colombia, se recalca, "tenemos un Estado de Derecho regulado constitucionalmente, con un Gobierno de origen popular y democrático sometido a controles de órganos independientes".
El comunicado se refiere también a los "recientes ataques terroristas" que se han registrado en el país, en alusión a la ofensiva de las FARC contra el Ejército colombiano el pasado sábado en la frontera y que causó la muerte de una veintena de soldados que vigilaba infraestructuras petroleras en Teteyé, caserío del departamento del Putumayo.


























































