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Al menos 23 iraquíes muertos en nuevos atentados de la insurgencia

Empieza sin contratiempos la inscripción de los iraquíes expatriados para las elecciones

Al menos siete policías iraquíes han muerto hoy al hacer explosión un coche bomba frente a una comisaría en la ciudad septentrional de Baiji, ubicada en el llamado triángulo suní. También en la zona más violenta de Irak, otros diez agentes han perdido la vida en un atentado perpetrado por un grupo de pistoleros. En Ramadi, tres civiles iraquíes han perdido la vida en un tiroteo, a los que se suman tres insurgentes muertos en dos ataques a tropas EE UU en Mosul.

A primera hora de la mañana, hombres armados a bordo de varios vehículos han tiroteado un puesto de radio en la carretera que une las localidades de Buhraz y Baquba, a unos 65 kilómetros al norte de Bagdad. Siete guardias de seguridad iraquíes han perdido la vida en el acto y tres más han fallecido en el hospital. Casi al mismo tiempo, un suicida al volante de un coche bomba hacía explotar su carga frente a una comisaría de la localidad septentrional de Baiji, a unos 150 kilómetros al norte de Bagdad. Según un portavoz de la policía local, al menos siete agentes han muerto en el atentado, perpetrado en el centro de la ciudad, y más de 20 han resultado heridos de diferente gravedad. El suicida ha hecho estallar el vehículo cuando los agentes hacían cola para cobrar su salario mensual.

Además, al menos tres civiles iraquíes han muerto hoy en la conflictiva ciudad de Ramadi tras abrir fuego una patrulla estadounidense que había sufrido un atentado, según las radios locales. Otros nueve iraquíes han resultado heridos en el incidente, que según los testigos, se ha desatado cuando un supuesto suicida al volante de un coche bomba ha hecho explotar la carga en las proximidades del convoy militar de EE UU. Por otro lado, tres insurgentes han muerto hoy en dos ataques perpetrados contra las fuerzas estadounidenses en la ciudad de Mosul y en los que no causaron bajas entre los soldados, según el mando militar estadounidense.

Dos bombas desactivadas en Bagdad

Mientras, en Bagdad, los artificieros han evitado hoy otras dos posibles masacres al lograr desactivar dos coches bomba abandonados en la capital, ha indicado el Ministerio del Interior iraquí. El portavoz ministerial, el coronel Saleh al Sarhan, ha explicado que ambos automóviles habían sido colocados junto a un complejo de tres edificios que acogen varias sedes ministeriales y oficinas vitales del Gobierno interino iraquí. Además, fuentes policiales han informado hoy del asesinato a tiros de dos funcionarios del Gobierno interino iraquí cuando viajaban en dirección a la ciudad de Kut, a unos 150 kilómetros al sur de Bagdad.

Los insurgentes que ensangrentan Irak han intensificado en las últimas semanas sus ataques contra las fuerzas de seguridad iraquíes y los miembros del Gobierno interino para impedir la celebración de los comicios previstos para el 30 de enero. La situación es especialmente cruenta y complicada en el triángulo suní. Hoy mismo, un coche bomba ha hecho explosión cerca de un colegio electoral en el norte de esta última localidad, la tercera más populosa del país y también una de las más inestables. Otros tres centros electorales han sido atacados en la ciudad meridional de Basora, sin que se sepa hasta el momento si estos atentados han causado víctimas.

En cambio, el registro de iraquíes exiliados para votar en las elecciones ha comenzado hoy en medio de estrictas medidas de seguridad, aunque sin contratiempos, según han explicado en Amán (Jordania) fuentes del organismo de la ONU que coordina el proceso. Además de Jordania, donde viven unos 200.000 iraquíes con derecho a voto, la inscripción se desarrolla de forma simultánea en decenas de colegios electorales establecidos en otros 14 países del mundo, y durará hasta el próximo día 23.