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La Gendarmería de París expedienta a los agentes que perdieron una maleta con explosivos

Continúa la búsqueda de los 150 gramos de explosivo que los gendarmes metieron en un equipaje en el aeropuerto Roissy-Charles de Gaulle

La Dirección de la Gendarmería de París ha informado hoy de que ha abierto un expediente disciplinario por "falta profesional grave" contra los dos gendarmes que el pasado viernes metieron explosivos en la maleta de un pasajero en un aeropuerto de París y luego la extraviaron. La Gendarmería se ha disculpado públicamente y ha señalado que no existen precedentes de un caso semejante, mientras continúa sin éxito la búsqueda del explosivo.

El pasado viernes, los dos gendarmes del aeropuerto de Roissy-Charles de Gaulle metieron 150 gramos de explosivo plástico, sin detonador, en un bolsillo exterior de una maleta escogida al azar, para ver si los perros la detectaban. Uno de los perros la descubrió, pero un descuido hizo que la maleta siguiera su camino por la cinta mecánica y fuera embarcada en algún vuelo. Lo grave es que los 150 gramos de explosivos no han sido localizados todavía, pues se desconoce en qué vuelo del centenar programados en el bullicioso aeropuerto entre las 17.30 y las 19.00 horas de ese día, cuando se produjeron los hechos, fue embarcada la maleta.

"El paquete fue colocado en una maleta azul de 50 a 60 centímetros, con ruedas y una empuñadura enrollable", aclaró el coronel Richard Alexandre, jefe de la Gendarmería de Transportes. Lo cual no ayuda mucho en la búsqueda, ya que es uno de los modelos de equipaje más corrientes en los viajes aéreos. Los investigadores barajan dos hipótesis: que el propietario de la maleta aún no ha abierto el bolsillo lateral en el que fue escondido el paquete o que, tras descubrirlo, se ha desecho del paquete sin decir nada. También parece posible, aunque la Gendarmería no lo contempla, el dueño del equipaje se haya quedado con el explosivo. El paquete no llevaba detonador, por lo que se descarta el peligro de estallido.

Apartados "a modo preventivo"

Mientras se resuelven los expedientes, los dos agentes que efectuaron la prueba de detección de drogas con perros han sido apartados "a modo preventivo" de sus funciones de adiestradores, según las explicado las mismas fuentes de la Gendarmería. Por su parte, fuentes sindicales de este cuerpo militar han señalado a varios medios galos que los expedientes desembocar en una sanción si se demuestra que la pareja de agentes cometió una falta grave.

Además del expediente disciplinario, el nuevo director general de la Gendarmería, el general Guy Parayre, pidió anoche a la Inspección General de esta institución militar que determine las condiciones en las que son llevados a cabo los entrenamientos de equipos caninos. Así, la Gendarmería va a revisar las prácticas de entrenamiento para que éstas se hagan "garantizando el estricto respeto de la vida privada de los pasajeros".

Por su parte, el ministro de Interior, Dominique de Villepin, calificó ayer de "iniciativa individual, condenable y escandalosa" el test de adiestramiento de perros en el que se perdieron los explosivos, al tiempo que anunció que se tomarán "las sanciones apropiadas". También el primer ministro, Jean-Pierre Raffarin, expresó el mismo viernes su malestar por lo ocurrido. Raffarin manifestó su "preocupación" por el procedimiento utilizado en Roissy, "susceptible de hacer correr un riesgo al pasajero concernido ante autoridades extranjeras a su llegada al país de destino".