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LA POSGUERRA DE IRAK

El nuevo Gobierno iraquí se reivindica como representante de su país ante Consejo de Seguridad

Estados Unidos busca el apoyo de la ONU para ampliar la presencia internacional en la posguerra

El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas se reúne a estas horas en Nueva York para tratar de encauzar la situación en Irak tras el conflicto bélico. Por un lado, el organismo debe respaldar al Gobierno interino, que hoy rinde cuentas por primera vez ante la ONU de su trabajo al frente del país. Además, esta reunión puede abrir la puerta a una mayor presencia internacional en Irak, dónde Estados Unidos se las ve y se las desea para estabilizar el país y hacer frente a un guerra de guerrillas que se cobra nuevas víctimas cada día.

Hoy ha muerto tiroteado un empleado de la Cruz Roja en Hilla, al sur de Bagdad. La situación en el país no se ha estabilizado más de dos meses después del cese de los combates; tanto es así que Estados Unidos se ha mostrado abierto a la negociación de una resolución en el marco de Naciones Unidas para permitir que otros países compartan el peso de la reconstrucción, como dejó entrever la semana pasada el jefe de la diplomacia norteamericana, Colin Powell. Francia, Alemania, Rusia e India, entre otros, se han negado a enviar soldados a Irak en las condiciones actuales, pero sí han admitido que lo harían bajo el paraguas de la ONU.

Una silla vacía

Pero por delante del telón, los focos públicos están centrados en la reducida delegación del nuevo Gobierno iraquí que comparece hoy ante el Consejo de Seguridad, presidido por la ministra de Exteriores española, Ana Palacio. El que fuera ministro de Exteriores antes de la subida al poder de Sadam Husein, Adnan Pachachi, y el líder del Congreso Nacional Iraquí (un grupo de opositores al anterior régimen apoyado por Estados Unidos) explicarán cómo marcha la posguerra en el país, en medio de una sorda lucha de poder y con la silla de Irak aún vacante en la ONU.

El secretario general de Naciones Unidas, Kofi Annan, y su enviado especial a Irak, Sergio Vieira de Mello, han pedido al Consejo que respalde al Gobierno interino, "un socio ampliamente representativo con quien la ONU puede negociar", para afianzar la estabilización del país, dado que "la democracia no puede imponerse desde el exterior". Annan ha pedido también que las potencias ocupantes (Estados Unidos y Reino Unido) "especifiquen el calendario que llevará al final de la ocupación militar", "para que los iraquíes tengan claro cuándo podrán recuperar su soberanía".

Sentimiento de libertad

Adnan Pachachi, que ha liderado la intervención de la representación iraquí, ha afirmado que el nuevo Ejecutivo encarna "la libre voluntad de todos los ciudadanos de Irak"; entre sus metas ha situado la defensa de la unidad territorial y la soberanía del país, además del mantenimiento de la seguridad y la reconstrucción del país. Estados Unidos se ha reservado el derecho a vetar cualquier decisión del nuevo Gobierno.

Según Pachachi, los iraquíes viven ahora con "un sentimiento de libertad que se les había negado durante muchas décadas"; para el representante del Ejecutivo, la invitación del Consejo de Seguridad es "un claro reconocimiento de la soberanía de Irak".

Ana Palacio ha hecho realidad los deseos de Pachachi al afirmar en la clausura de la reunión que la comunidad internacional ha reconocido al nuevo Gobierno como "la institución que encarna el núcleo principal de la Administración de transición iraquí". "Es un paso decisivo hacia el objetivo del autogobierno y la normalización de la vida en el país", según Palacio, que ha asignado al nuevo Ejecutivo "la misión histórica" de redactar una Constitución y hacer posibles las condiciones necesarias para celebrar unas elecciones libres.