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La policía de EE UU investiga la explosión de un artefacto en un aula de la Universidad de Yale

El estallido se ha producido en un aula vacía y no ha causado víctimas

Un artefacto explotó anoche en un aula vacía de la facultad de derecho de la Universidad de Yale, en el estado de Connecticut (EE UU). La explosión no causó víctimas, sólo daños materiales al dañar una pared. La policía sigue investigando el misterioso suceso y aún no ha aclarado de qué tipo de aparato se trataba ni ha confirmado si era una bomba. El hecho ha causado gran alarma en la universidad, pues sucede un día después de que el Gobierno elevara el nivel de alerta terror.

Los daños materiales fueron menores y sólo se cayó una pared, ha informado John DeStefano, alcalde de New Haven, la localidad donde está Yale. El resto del edificio, que también alberga una gardería infantil y varios dormitorios, no sufrieron daños estructurales. El inmueble estaba vacío porque el año académico ha terminado y sólo falta la ceremonia de graduación, la semana próxima. La Universidad, una de las más prestigiosas del país, fue fundada en 1701 y cuenta con unos 5.000 estudiantes.

Los hechos ocurrieron a las cinco de la tarde hora local (once de la noche en la península española). Un estudiante que se encontraba en el lugar en ese momento pensó que se trataba de la rotura de una cañería, según ha declarado, y sólo después se enteró de la alarma causada. "Nunca nos imaginamos que fuera una bomba", dijo otro alumno.

Zona acordonada

Bomberos, agentes de policía y del FBI fueron movilizados junto con grupos especiales para el combate contra el terrorismo, pues en un principio se pensó que se trataba de un atentado. La zona fue acordonada inmediatamente. El presidente de EE UU, George Bush, se encontraba ayer en New London, a unos 75 kilómetros de New Haven, en una visita a la academia de la Guardia Costera. Bush se graduó en Yale y su hija, Barbara, también estudia ahí, aunque se desconoce si ella se encontraba en el campus al momento de la explosión.

El director adjunto de policía, Francisco Ortíz, ha manifestado que por el momento se considera la explosión como un acto criminal, sin haberse excluido ninguna otra posibilidad. Poco antes, DeStefano había recalcado que "no tenemos ninguna razón para pensar que se trate de algo más que de un pequeño incidente.