ORIENTE PRÓXIMO

Arafat estudia sustituir a Abú Mazen tras la ruptura de las negociaciones para formar gobierno

El presidente palestino continúa sin aceptar como ministro de Interior al coronel Mohamed Dahlán

El presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Yasir Arafat, baraja la posibilidad de sustituir al primer ministro Mahmud Abas, alias Abú Mazen, después de que éste rompiera anoche las negociaciones para lograr la formación de un nuevo Gobierno palestino. Los desacuerdos en el nombramiento del nuevo responsable de seguridad son el principal foco de tensión entre ambos y podría dar al traste con las posibilidades de Mazen de formar un gabinete para llevar a cabo el plan de paz diseñado por el denominado Cuarteto.

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Según fuentes de la oficina de Arafat, los candidatos para suceder a Abú Mazen son el ministro saliente de Desarrollo y Cooperación Internacional, Nabil Shaat; el ministro del Interior, Hani al Hasan; y el presidente del Parlamento, Ahmed Qurea. El propio Shaat ha declarado hoy que Abu Mazen "no tiene posibilidad de formar gobierno debido a las grandes diferencias y a la profunda crisis de confianza entre él y el presidente Arafat". Mazen, que tiene hasta el miércoles para presentar a su ejecutiva, se negaba esta mañana a reanudar las negociaciones con el rais.

En el centro de la crisis se sitúa el desacuerdo de Arafat y de varios dirigentes de Al Fatah con los ministros escogidos por Mazen, especialmente el coronel Mohamed Dahlán, ex jefe del Servicio de Seguridad Preventiva en Gaza. Arafat se opone al nombramiento de Dahlán porque ello le restaría influencia sobre los asuntos de seguridad, una función que ostenta desde que preside la OLP hace ya tres décadas. Pero Abu Mazen se niega a aceptar al candidato de Arafat, el actual titular de la cartera de Interior, Hani Al-Hasán.

Pero, a juicio de los analistas en el trasfondo del agrio debate está la negativa de Arafat a ceder su poder hegemónico a Abú Mazen, su segundo en la Organización para la Liberación de Palestina (OLP). EE UU y la Unión Europea (UE), que junto con Rusia y la ONU forman el Cuarteto de Madrid -autor de un plan de paz para israelíes y palestinos, conocido como hoja de ruta-, no han logrado doblegar a Arafat y esto puede echar por tierra su proyecto para estabilizar Oriente Próximo.

El fin de la Intifada

Ese plan de paz, que prevé la creación de un Estado palestino independiente y viable junto al de Israel, es el que "se encuentra entre bambalinas para salir a escena en cuanto se calme la situación en Irak", según un analista de la prensa israelí. Para ponerlo en marcha, Mazen exige la inclusión del coronel Dahlán en su gabinete para unificar a los organismos de seguridad de la ANP y desarmar a las facciones del alzamiento palestino, que se niegan a cesar una lucha que dura más de dos años y medio.

El presidente de los EE UU, George W. Bush, ya anunció que recibirá a Mazen en la Casa Blanca después de que preste juramento, y el primer ministro israelí, Ariel Sharon, también está dispuesto a negociar con el primer ministro si llega al poder en la Mukata. De hecho, el ministro israelí de Defensa, Saul Mofaz, ha salido ya en defensa de Mazen, que Israel considera como un interlocutor válido pero que no cuenta con la simpatía del pueblo palestino, al pedir a la comunidad internacional que se presione a Arafat para forzarle a aceptar el Gobierno de Mazen.

Sin embargo, la versión de Arafat es bien distinta. "Mazen no es el único hombre a nuestro alrededor", ha señalado uno de los íntimos de Arafat en la sede de la gobernación de Ramala, donde está confinado. El primer ministro, designado a regañadientes por Arafat tras una tormentosa enmienda de la Ley Básica en la Cámara Legislativa hace un mes, "olvida que su patrón es Arafat, no Bush", ha añadido. En medio del entuerto, personalidades cercanas a Mazen, de 67 años, decían que "Arafat quiere ser el verdadero primer ministro. No puede aceptar la idea de compartir el poder".

Alerta máxima en Jerusalén y toque de queda en Hebrón

La policía de Jerusalén se encuentra en estado de alerta máxima y el Ejército israelí ha impuesto el toque de queda a decenas de miles de palestinos en Hebrón (Cisjordania) por ser hoy un día de peregrinaje. Miles de israelíes, en plena Semana de Pascua (Pésaj), tienen previsto visitar la zona donde estuvo el Templo de Jerusalén, del que sólo queda el Muro de las Lamentaciones, y la tumba de los patriarcas bíblicos en Hebrón.

En los oficios religiosos y en las ceremonias participarán también miles de colonos de los asentamientos, lo que hace temer ataques y agresiones a la población palestina en esa localidad, convertida en un permanente foco de violencia.