El FBI siguió un dato falso en el caso de la entrada ilegal de cinco terroristas en EE UU
Un confidente detenido en Canadá se inventó la historia
El caso de los cinco presuntos terroristas islámicos a los que el FBI buscaba en Estados Unidos desde el pasado 29 de diciembre no existe. La oficina de investigación estadounidense ha reconocido que las informaciones en las que basaron su búsqueda son falsas.
Al parecer alguien se inventó la información de que varios terroristas había entrado ilegalmente en el país durante una investigación policial del FBI, que no contrastó debidamente sus fuentes.
El pasado 29 de diciembre, el FBI pidió ayuda a la población para capturar a los inexistentes fugitivos e incluso llegó a publicar los nombres y las fotos de los presuntos terroristas en su página web.
El propio presidente Bush desató la alarma al asegurar que "no tenemos indicios sobre la naturaleza de sus intenciones, pero debemos apelar a la posibilidad de que hay gente que quiere hacer daño a América y a los americanos".
El autor de la historia que puso en vilo a las autoridades estadounidenses fue Michael John Hamdani, detenido en Canadá en octubre por fraude. Hamdani se ofreció para colaborar con las autoridades estadounidenses en la búsqueda de terroristas y dio los nombres, los apellidos, la fecha de nacimiento y las fotografías de carné de cindo individuos que presuntamente habían entrado en Estados Unidos con pasaportes británicos falsificados.
El fraude de Hamdani se descubrió al saltar a la palestra uno de los presuntos terroristas. En realidad se trataba de un joyero pakistaní que reconoció no haber visitado nunca los Estados Unidos, aunque sí que había entrado con documentación falsa en Gran Bretaña hace unos meses.


























































