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LA CRISIS DE IRLANDA DEL NORTE

Paul Murphy sustituye por sorpresa a John Reid como ministro para el Ulster

Blair lleva a cabo una amplia remodelación que incluye la remoción de Peter Hain como encargado de las relaciones con la UE

El primer ministro británico, Tony Blair ha efectuado en las últimas horas una remodelación en su gabinete que ha incluido la inesperada sustitución de su ministro para el Ulster, John Reid, por el hasta hoy encargado de Gales, Paul Murphy. El reajuste coincide con una grave crisis en Irlanda del Norte, donde la autonomía ha sido suspendida por cuarta vez.

La remodelación comenzó anoche, tras la dimisión de la ministra de Educación, Estelle Morris. Morris ha sido reemplazada por el hasta ahora presidente honorario del laborismo, Charles Clarke, cuyo puesto ha pasado a ocupar Reid.

En el baile de sillas efectuado en las últimas horas, Murphy ha sido sustituido por el viceministro británico de Asuntos Exteriores, Peter Hain, quien llevaba hasta ahora los asuntos europeos. Hasta el momento, Downing Street no ha podido decir quién será el próximo titular para Europa en el Foreign Office.

Revelo ante la UE

Esta última sustitución ha constituido otra gran sorpresa, sobre todo si se considera que es el político que lleva los asuntos europeos en un momento decisivo de las conversaciones sobre la ampliación de la Unión Europea (UE). No obstante, el titular del Foreign Office e interlocutor de la ministra española de Exteriores, Ana Palacio, en el asunto de Gibraltar seguirá siendo Jack Straw, un peso pesado en el Gabinete y mano derecha de Blair.

Morris presentó su dimisión tras un escándalo por los exámenes de selectividad ya que se reveló que algunos alumnos recibieron calificaciones por debajo de las merecidas. Un portavoz de Downing Street ha informado de que los miembros del gabinete expresaron su pesar por la decisión de Morris, una persona muy respetada en el mundo de la educación.

La autonomía del Ulster fue suspendida el pasado 14 de octubre tras el escándalo desatado por un supuesto caso de espionaje del Ejército Republicano Irlandés (IRA) en Stormont, la sede las instituciones autónomas. Reid afirmó en aquella ocasión que la suspensión sería temporal y duraría el menor tiempo posible, hasta que se reestableciera la desconfianza entre las dos comunidades enfrentadas, protestantes y católicos.